… Que es rentable

  • Transforman la red en un basurero mundial en el cual se depositan las excrecencias

Flavio Vidales/La Cueva del Lobo

Periodista, columnista de los jueves en La Cueva del Lobo Sígueme en twitter: @VidalesFlavio

 

Marco Roitman Rosenmann escribe en La Jornada: La información basura o el totalitarismo en la red: El llamado big data inunda la vida cotidiana: desde publicidad encubierta, experiencias místicas, terapias alternativas, métodos antiestrés, mejoramiento de la memoria, hasta consejos para adelgazar, restaurantes, etcétera. Hasta aquí nada nuevo. Pero a medida que profundizamos se abre un mundo siniestro y oscuro. El dato por el dato, acompañado de los inevitables me gusta o no me gusta, incluido el comentario sobre el comentarista, su vida privada, las descalificaciones mutuas, los chats, transforman la red en un basurero mundial en el cual se depositan las excrecencias.

 

Una falsa democratización que pasa por el tamiz de las grandes empresas. Google, Amazon, Facebook, Twitter son quienes controlan y deciden.

En un reciente libro publicado por el grupo Ippolita, Ídolos: ¿la red es libre y democrática?, ¡falso!, sus autores acuñan el concepto de informática de la dominación para expresar el nuevo totalitarismo de la red. La democracia no está en la red ni la red es democrática. De lo contrario, ¿por qué las grandes compañías que controlan los datos permiten su acceso gratis? Eso sí, a lo que les interesa.

 

Time político

 

La fecha 22 de agosto clave: inicio de curso escolar y el enfrentamiento con la CNTE; los cambios de Televisa; informe de INEGI sobre crecimiento económico; México entra al terreno negativo según las calificadoras; marcha atrás al matrimonio igualitario y el espectacular anuncio de Aristegui.

El posicionamiento de marcas fue identificado por Reporte Índigo y Proceso.

Alberto Garza en Reporte Índigo: La lectura que pocos dieron al anuncio de Aristegui es que la revelación era dada a conocer precisamente en la víspera de que Televisa estrenara su tan anunciado cambio de imagen en sus noticieros.

Un cambio de imagen que incluía el enroque de comentaristas, la promoción de rostros expertos con nuevos y refrescantes aires, pero sobre todo la promesa de ser foros para el debate sin cortapisas.

Y quizás haya sido “sin querer queriendo”, como diría el popular “Chavo del Ocho”, pero Aristegui acabó colocando un petardo informativo en medio de la fiesta de la renovación de Televisa.

 

¿Se atreverían en el renovado matutino de Carlos Loret o en la nueva estelar nocturna Denisse Maerker a levantar la nota, como se dice en el slang periodístico?

No lo hicieron. El silencio de los informativos solo fue perturbado por una parodia que sobre el tema hiciera el lunes el actor cómico Arath de la Torre en el estreno de su programa “Esta Noche con…”

 

Con intención o sin ella, Aristegui dejaba en evidencia, dentro de una agenda de cuestionamiento presidencial, que el renovado Canal de las Estrellas era más del mismo silencio.

Por lo pronto, y mientras son peras o manzanas, el asesor de la tesis de Peña Nieto ya salió a defender la comida de las comillas. Y desde las entrañas de la Universidad Panamericana se promueven firmas para una revocación del título al presunto plagiario.

¿Aparecerán nuevas revelaciones cuando en unos días más debute la nueva cadena televisiva de los Vázquez Raña, con Ciro Gómez Leyva al frente? Aristegui tiene la agenda… y hasta ahora, la última palabra. Hasta aquí lo escribo por Alberto Garza en Reporte Índigo

Televisa y Aristegui, la competencia por la agenda informativa

Jenaro Villamil (Proceso)

Pocas veces se pueden observar fenómenos tan claros de competencia por marcar la agenda informativa (agenda setting, le llaman los especialistas en comunicación política) como entre este domingo 21 y el lunes 22 de agosto, entre los medios digitales y sus audiencias y el medio televisivo en busca del rating perdido. Y la primera lección es clara: sin autonomía editorial y periodismo crítico, difícilmente Televisa remontará su crisis de credibilidad.

 

El domingo 21 de agosto Carmen Aristegui mantuvo el suspenso entre las audiencias de redes sociales al anunciar que ese mismo día, a las 22 horas, daría a conocer un nuevo golpe informativo sobre el pasado académico de Enrique Peña Nieto. En su anuncio, Aristegui mencionó a los ejecutivos y conductores informativos de Televisa, que horas después estrenaban la era de los “nuevos cambios” tan anunciados por su propio presidente Emilio Azcárraga Jean.

 

Jesús Caudillo, en su blog Política en Línea, hizo un análisis del impacto de la noticia y señaló que el reportaje de Aristegui Noticias “se posicionó como tendencia por varias horas en Twitter, además de que logró impactos envidiables en Facebook. En esta plataforma, en el transcurso de un día, alcanzó casi un millón de reacciones en 46 publicaciones lanzadas a más de 6 millones de seguidores. Se trata de números que están muy por encima de los de cualquier político o medio de comunicación. Un impacto serio, real, tangible. Verdadera influencia”.

 

El objetivo inmediato y directo se cumplió: un golpe duro a la presidencia de Peña Nieto. La respuesta de la Presidencia de la República también confirmó una tendencia: el desprecio gubernamental a lo que algunos consideran una falta ética (según el historiador Enrique Krauze) o legal (según los conocedores de las reglas académicas en las universidades).

 

El objetivo no inmediato e indirecto fue mayor: el contraste del golpe informativo de Aristegui frente a la escasa o nula capacidad de Televisa para generar, el día tan anunciado de sus “cambios radicales”, un reportaje que dominara la agenda informativa.

Televisa creó expectativas y sobrevendió entre sus audiencias los cambios de este 22 de agosto. La respuesta de las audiencias ha sido lamentable. El estreno de Denise Maerker, la primera mujer en ocupar el sitio estelar del noticiero de Televisa, pasó con más pena que gloria. No hubo nada nuevo ni a profundidad como lo anunció Azcárraga Jean. El “círculo rojo” se quedó decepcionado, en redes sociales se expresaron críticas muy duras al gatopardismo informativo.

 

Televisa compite por un mercado en el que TV Azteca y Cadena 3 también entrarán con fuerza. La empresa del Ajusco incorporó a Javier Risco, un periodista que se ha formado en el humor antisolemne de las redes sociales, con éxito en El Financiero Bloomberg. Cadena 3 tendrá a Ciro Gómez Leyva en su espacio estelar que intentará abrirse en un espacio informativo entre muchos otros medios impresos que han incursionado a las redes sociales.