Por: Alberto Campos Díaz/Fushe

Una verdadera chistosada ver a Julio Cesar Chávez recoger basura en el municipio que debería de gobernar, ha optado por  culpar a la administración anterior para justificar el trabajo que hasta la fecha le ha significado su gobierno.

En una clara reunión llena de tráfico de influencias, impuso a Julio Cesar Nava como Contralor. Realmente mostró su falta de pericia y decidió imponer.  Incluso él y Nava de la Riva se olvidaron del tan querido PRI, parece que fue ayer cuando Nava de la Riva, casi al punto de las lágrimas decía “soy un hombre de principios, disciplinado y leal a mi partido” tal vez no dijo cual, por eso como dicen Cae más pronto el hablador que el cojo.

En tan solo quince días, los temas más sonados para Guadalupe es lo que pretenden poner en agenda de medios y que es, señalar a Enrique Flores como un tirano casi como el ex gobernador Duarte de Veracruz.

Nada más que el que acusa, prueba, y si no le sale por cualquier motivo su chiste, en automático puede decir adiós a su posible reelección.

La ciudadanía está molesta, mucho, como es posible que para lo que se le contrató, -porque eso son los alcaldes, empleados de la ciudadanía- no lo pueda resolver y en lugar de ello, se la pase justificando, sea de quien sea el problema debe solucionar.

En quince días los temas para Guadalupe son: falta de dinero, imposición del contralor y que no pudo solucionar el problema de limpieza por lo que él mismo tuvo que salir a las calles a barrer.

Bonita cosa, un alcalde que no puede solucionar nada.

Quien no puede lo poco, no puede lo mucho.

La comparativa que se hace en relación a un gobernante, incluido el ejecutivo del estado, es que pudiera verse como el papá de una familia, los ciudadanos pongámonos como hijos, el deber del gobernante es satisfacer necesidades básicas, servicios básicos, seguridad y facilidades al empresariado para generar empleo; entonces cuando los hijos piden al padre tenis, escuela, doctor, o de comer, ya no se diga diversión, la respuesta del padres es solo una: no tenemos dinero, somos pobres.

Imagine al hijo: papa necesito tenis- no hay dinero, papa necesito ir al doctor- no hay dinero, quiero comprar leche- no hay dinero. Y más si se tiene una excusa; es que así nacimos y así nos toca.

Ahora imaginemos a un gobernante: el pueblo reclama y pide seguridad, empleo, desarrollo, limpieza, alumbrado público, educación, salud y el gobernante solo dice: no hay dinero somos pobres, así nos toco vivir por culpa del anterior.

Solo deja ver una limitada visión de su pueblo y de sí mismo, porque no solo nos hace sentir chiquitos, sino que nos hace sentir que merecemos estar así y hay que aguantar.

No es así, a ellos, los gobernantes, debemos exigir que hagan lo mejor, que hagan lo extraordinario, que hagan su trabajo con pasión, responsabilidad y entrega, no con excusas y con una serie de argumentos tan infantiles que rayan en lo miserable e ingenuo.

Zacatecas como estado merece gobernantes que como se dice, trabajan incansablemente con pasión y visión, representándonos, que sean consientes de que su responsabilidad que hemos conferido es porque debería de ser mejor que nosotros incluso en actitud, no que se conviertan en payasos de un circo dando vueltas al triciclo para divertir al público.

En mi opinión debería de haber gobernantes y funcionarios que trabajaran incluso sábado y domingos, mañanas y tardes, incluso noches, consientes de que no hacer el trabajo, es omisión, y eso también es un acto de corrupción.

Señalar al anterior se parece mucho a una vieja tradición empresarial para gentes de hotel: Se dice que cuando llega un gerente a un hotel y abre su cajón del escritorio, siempre encontrara tres sobres: el primero debe abrirse a los tres meses y al abrirlo dirá: échale la culpa de todo al anterior. El segundo deberá abrirlo al año y dirá la carta: cambia todo y a todos para justificar y decir que de ahora en adelante todo será ahora tu responsabilidad. El tercer sobre se abrirá antes de los dos años y dirá: inicia a escribir los tres sobres para el que viene.Así hemos venido viendo el ejercicio del estado y apenas a quince días en Guadalupe ya abriero el primer sobre.

 Al margen de todo, necesitamos resultados en un municipio que debe competirnos no solo en lo local, sino en lo regional y nacional, pero una cosa más, de seguir así no tenemos que imaginar que sigue, solo basta ver como andamos en el estado para ver que lo que se promete no siempre se cumple.

NOTA: Pedro Inguanzo González un hombre entregado, de resultados, comprometido con su estado, a quien  tuve la fortuna de acompañar en su responsabilidad de secretario de Turismo (tan poco valorado) hoy le deseo el mayor de los éxitos por estar donde hace dos años debió estar, con su familia. (una decisión que en su momento le costo muchísimo por  sus valores personales, pero no le fueron reconocidos nunca, en un gobierno que se distingue por eso, precisamente, tal vez de hacerlo la historia de hoy seria diferente)

Un abrazo con mi respeto, amistad  y afecto de siempre para el y su familia.

Así las cosas, nos leemos la próxima.