“La traición se comete muchas más veces por debilidad, que por un designio premeditado de traicionar.

François de La Rochefoucauld.

Por: Alberto Campos Díaz/Fushe

El fin de semana concluyeron los registros a candidatos por las posiciones estatales como diputados, alcaldes, síndicos, regidores, y sus suplentes. Hubo de todo y en todas partes, los que iban juntos, ya no, los que eran, ya no fueron, los que iban, ya vienen de regreso y así por el estilo.

¿Qué pasa con la política? Pues eso es lo que muchos se preguntan, ¿Qué pasó? Creo que es fácil de entender toda vez que nuestra política se ha convertido en un ejercicio pragmático y convenenciero, los grandes ideólogos, líderes, estadistas políticos han desaparecido.

No se reconoce ni el trabajo, ni la trayectoria, ni la militancia, acabaron con los cuadros y con la preparación política, el hacer política. Hoy en las diferentes redes sociales de las que formó parte y grupos que se han formado en la plataforma de whatsapp veo y noto una radicalización de las ideas, pero, carecen de inteligencia o de fondo, son de ofensa y descalificación, de indignación y de frustración, de debilidad.

La falta de experiencia, talento, formación, educación, visión, ideales, trabajo, propuestas, debates, ¡política pues!! Es notorio en la mayoría de los neo políticos, no atienden, no trabajan y no generan ni propuestas ni ideales, ni nada, podría llamarles los NINIS de la política.  Algunos otros tomaron el camino de traición, prefirieron besar la mano que poner firme el pie. Ahora los vemos de rodillas y cara abajo.

Les comparto que en estos días, platique con Don Francisco, un señor de avanzada edad y que vive en una comunidad de nuestro estado, le pregunté por los candidatos y conoce a algunos, pero  me comentó algo que les comparto:

-¿don Francis como anda?

– Pos acá batallando con los animales.

-¿Cuáles?, dije

– No piense que los políticos. Le siguió una carcajada que acompañe.

-¿por quién va a votar?

– Es secreto el voto.

Le digo: Oiga don Francis y si a usted lo invitaran a trabajar en gobierno, que puesto quisiera.

Me contesta: Cargar el portafolio o chofer del jefe.

– Achis, achis ¿y eso porque? pregunto.

Me contestó: Ahora todos eso son los que gobiernan y después  vienen muy, muy, como si no los conociera uno. -Refirió algunos nombres que por obvias razón no daré (pero que todos conocemos) y efectivamente, algunos son candidatos y otros….

Cerró la plática diciéndome: se fueron algunos Doberman que los tenían cuidando la puerta, nada más que olvido amarrarlos de noche.

Le pregunté: ¿Y eso?

Contestó: Son perros  que desconocen a su amo y atacan de noche.

Me dejo sin palabras… muy simple su reflexión, muy profunda y muy verdadera.

Por mucho que se cambie de rostro, su historia condena a quien traiciona. “Un mal hombre es aquel que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo”

No va dirigido a nadie, pero se a quien le queda y solo se pondrá el saco…

Así las cosas, nos leemos en la próxima.