Por Andrés Vera Díaz

Mucho se pregonó la cuarta transformación. Eslogan de campaña de la mayoría y birrete discursivo de aquellos que se han graduado en el arte de la manipulación mediática.

Apenas se eliminaron las herramientas legislativas, entre pasillos y conversaciones en corto, se despotricaba contra el diputado promotor de la erradicación de ese recurso migajero de estructuras. En la semana, sale a la luz esa reunión de por lo menos 15 diputados oficialistas pidiendo su lana de despedida de la LXII Legislatura. No, fue la respuesta desde la secretaría de los billetes. Oportunidad para simular, para mostrarse como un diputado congruente y populista. En contra estoy de esa práctica dijera el adorador del santo niño de la cámara alta.

Más falso que un billete de 25 pesos. Como presidente de la Comisión de Fortalecimiento Municipal tuvo la oportunidad de ser congruente y eliminar partidas especiales, bonos para apoyo social y de retiro para regidores de los 58 ayuntamientos, se negó. No quiso para no echárselos encima, no quiso porque además, es un secreto a voces el cobro de cuotas “por impulsarte, por colocarte, por darte la oportunidad”.

Omar Carrera es un simulador profesional, Por un lado grita en voz seca sus herramientas, por otro lado se congratula de que no haya bonos del adiós, y por otro, deja la oportunidad del cobro de facturas políticas a regidores por dejarles su recurso. En lo personal, varias veces me comentó que estaba enojado con sus “padrinos…” ¿mágicos?, pues le cobraban de cuota el 50 por ciento de las herramientas. A la semana, ya se placeaba con Ricardo. El oportunismo político y obtener cargos con el mínimo esfuerzo son escudos más poderosos que la convicción, que la lucha real y sostenida.

Que asuma el costo político de tan aberrante omisión, porque socialmente, la gente ya no cree en milagritos ni chantajes baratos, buenos, unos sí, pero cada día, la gente despierta más y llegará el momento en que vea la realidad. Pero mientras tanto, a seguir con las prácticas mañosas de sus padrinos, condicionando para reforzar estructuras, sin modificar la esencia del poder. Insisto, es una cuestión de cultura política. “Tú haz como que haces”. La corrompida forma de engatusar clientes. Eso tiene una palabra, simulación.