Por Norma Galarza

Pese a aspavientos y amenazas de salir de Morena si no cumplían su demanda de reeditar la encuesta donde no salió favorecido, Ricardo Monreal Ávila sigue sin empacar maletas y hace días afirmó en entrevista para El Universal, que será a principios de octubre su despedida ¿Para no volver? Sólo él sabe. No obstante a esa declaración, apenas el viernes pasado, simpatizantes del líder de la Cuauhtémoc, entregaron más de 50 mil firmas para que se repita la elección de Coordinador de Organización de Morena en la CDMX. Aquí la pregunta que empieza a causar inquietud ante su inminente salida es si Monreal tendrá las canicas para ganar la jefatura de la CDMX, desde la trinchera que se le imponga. Aunque nadie niega el capital político que el oriundo de Puebla del Palmar posee y puede trabajar en unos meses de ardua campaña, el escenario que lo llevaría en dado caso a cristalizar sus aspiraciones de ser candidato a ese puesto, es más complicado del que lo llevó a gobernar Zacatecas en 1998.
Y es que, aunque cuando empezó todo el brete que fracturó al partido de AMLO, algunos militantes de institutos políticos como el PRD manifestaron su beneplácito provocando especulaciones sobre la posibilidad de que Monreal Ávila encabezara candidaturas como la del Frente Ciudadano por México, ya dos personajes del partido con mayor presencia en la CDMX, de los que conforman el Frente, saltaron a ponerle trancas. El primero fue el dirigente en la demarcación de la discordia, el perredista, Raúl Flores, quien no solo aclaró que no ha tenido “contacto formal” con el mayor del clan fresnillense, además, dejó entrever que le brinca la falta de congruencia política del zacatecano. También la aspirante natural del partido del sol azteca para heredar el puesto que hoy ostenta Miguel Ángel Mancera, Alejandra Barrales aclaró que no hay pláticas con el fundador de Morena, porque además, (lo intuyo) cumplirle el deseo a Monreal Ávila, sería cancelar la aspiración de la perredista.
Ante ese escenario, el mayor de los Monreal tendrá que plantearse cuál será la estrategia para cumplir el objetivo político que ya raya en la obsesión. Desprotegido políticamente lo dejan con pocas opciones. Una de ellas, se la abre Encuentro Social partido con nula presencia en la Ciudad de México, otra, el propio Dante Delgado en Movimiento Ciudadano y una más el PT, sin olvidar al sector perredista que le hizo guiños inicialmente; pero de no concretarse ninguna de esas alternativas es posible que tenga que inclinase por la vía independiente. Si se decide por la última de las opciones, sin duda tendrá que demostrar que sabe nadar contra corriente, porque pese a que la partidocracia pasa por un mal momento, sin duda, las estructuras partidistas pesan y Ricardo sabe mejor que nadie eso.
Es evidente que la estrategia de prolongar la decisión de salir de Morena, -que valga decirlo no se ha dado porque aún no siente piso donde caer seguro- ya no tiene marcha atrás. Entre el berrinche y los motivos de Monreal Ávila, también está la sospecha de que después de ese “desliz” ya no habrá perdón para el zacatecano, porque AMLO ya no le tiene confianza. Y eso lo sabe él mismo quien dejo ver apenas ayer en entrevista para nación 321, la nula actitud de “conciliador” en este caso, del líder moral de Morena por lo que la posibilidad de recomponer la relación que los mantuvo unidos por 20 años se ve muy lejana. No se ve nada sencillo el rumbo que tomará el zacatecano, sin embargo, nuestro paisano ha demostrado que sabe cómo jugar las cartas y que cuando se empecina no descansa hasta cumplir su cometido pese a las complicaciones que se le pudieran presentar. ¿Tendremos en 2018 a Ricardo Monreal como Jefe del Gobierno de la capital del país? Pues veremos… (La página de internet está fuera de línea)