• “El Oso”  interpone demanda

  • ¿Por vendetta? Juan Carlos Guerrero acosa laboralmente a Paco Carlos Infante

Por Norma Galarza

“El Oso”  interpone demanda I.- Vaya ridículo el que protagonizó el día de ayer el medio informativo que dirige Enrique Laviada, al publicar información sin corroborar. Y es que, resulta que el conocido periódico, publicó una nota donde señala a Medina Lizalde como presunto integrante de la nada honorable fuerza aérea del gobierno Estatal, dónde -según el medio- cobraba desde hacía ya casi dos sexenios. Ante ese atropello  Luis Medina Lizalde citó a conferencia dónde negó rotundamente dichos señalamientos. Además interpuso una demanda penal “por calumnia y lo que resulte” a quien resulte responsable de dicha publicación. Grave.

“El Oso”  interpone demanda II.- Y es que acusar y someter al máximo tribunal inquisidor de la opinión pública a otra persona, sin tener todos los elementos probatorios, es un atrevimiento mayúsculo. La demanda penal que interpuso el Diputado, es  lo menos que está en su derecho de hacer un político que  durante su trayectoria ha sabido diferenciarse de sus homólogos por ser un personaje congruente. Sin duda, el quemón mediático ya se le propinó, sin embargo la respuesta del agredido también tendrá consecuencias. Aquí la duda es si fue un golpe fraguado en alguna maquiavélica mentecilla con ganas solo de fregar, al que se prestó el hasta antier creíble medio periodístico, o sólo se trató de un resbalón irresponsable que le saldrá caro a quien dirige a ese medio local. Bueno y por ciento ¿Por qué “El Oso” es el único de los tres aludidos que hasta ahorita ha salido a defender a capa y espada su inmaculado honor? ¿Y Narro y Femat? ¿Le dejarán su reputación a los suspicaces?

¿Por vendetta? Juan Carlos Guerrero acosa laboralmente a Paco Carlos Infante I.- Luego de exhibir tráfico de influencias y el nepotismo que anidan y se reproducen en la Unidad Académica de Derecho de la UAZ ante la complacencia de Juan Carlos Guerrero, el acoso laboral es cotidiano contra el docente y periodista Francisco Carlos Infante.  A raíz de un vídeo  dónde el conductor de noticias hace ostensible que para impartir el curso propedéutico, la familia y los amigos son seleccionados naturales, bajo sabe Dios que lineamientos, empezó el viacrucis del también docente de esa Unidad Académica.  Y es que, la hermana del director, profesores con pocos años frente a aula y amigos, son elegidos para dar el curso de inducción a las materias de Derecho, mientras que se relega a los docentes con mayor experiencia. Además,  ahí no para la cosa porque quizá lo que más le caló a la autoridad de esa área educativa fue que salió a la luz el negocio, que arropados bajo las alas del águila -emblema de la UAZ-,  hacen Guerrero, su familia y allegados. Y es que a cada uno de los alrededor de 600 alumnos se les cobran 1500 pesos, es decir aproximadamente un millón de pesos que presumiblemente se jinetean porque no hay pruebas de que ese recurso llegue a las arcas universitarias.

¿Por vendetta? Juan Carlos Guerrero acosa laboralmente a Paco Carlos Infante II.- Si bien es cierto que el director  ya lo traía de encargo porque denunció su actuar porril  cuando, en una imitación de “El Mosh” impidió la entrada al plantel de Carlos Fernando Aréchiga Flores durante el pasado proceso para nombrar Rector, esto ya es inadmisible. Y es que el acoso -que hiede a vendetta- aumentó ante la reciente denuncia de Paco Carlos en redes sociales. Y es que, a pesar que  tiene nueve años como docente, sin mayor explicación este semestre, le entregaron una carga de trabajo sin las horas asignadas en aula que tenía anteriormente y sin justificación por parte del director. Además,  de que la opacidad se hace presente ya que no se ha publicado que docente impartirá las materias ¿Algún cercano al director, para pintarle una rayita más al tigre? Posiblemente.  De verdad, qué mal se ven esas prácticas corruptas en nuestra máxima institución educativa. ¿Y el SPAUAZ y Antonio Guzmán? ¿nadie defiende a los trabajadores? De pena ajena ¿no cree?

 Cambiando un poco de tema…

1 peso más es un peso menos

Quizá para las autoridades resulte fácil cuando hablan del aumento de 1 peso al transporte público. Generalmente los que desde la comodidad de su oficina toman las decisiones que afectan a todos, no se mueven por la zona conurbada en transporte público, ellos van en sus coches y por cierto muchas veces ponen gasolina con cargo al erario. Eso genera una diferencia abismal de realidades. Ante lo que no se vive cotidianamente, no hay comunión entre el poderoso y el ciudadano común con quien difiere de forma abismal en cuestión de ingresos. En la  realidad de carencias de la mayoría de los ciudadanos que perciben a veces solo un salario mínimo al día, el desembolso de  1 peso significa un egreso enorme si se suman las veces que se usa el transporte público. Además hay personas que viven en la de la periferia y que al menos deben trasbordar dos veces para llegar a sus trabajos todos los días.  Si bien es cierto que los precios de los combustibles suben cotidianamente, el trasporte público tampoco ofrece mejoras que justifiquen su incremento. No hay compromiso por parte de los concesionarios de las unidades automotrices de mejorar la calidad del servicio ¿Por qué el ciudadano tiene que absorber todos los sacrificios? Usted juzgue