“No hay nada más fuerte que un pueblo. Lo único que se necesita es decidirlo a ser justo, libre y soberano”.  Evita Perón

Por Norma Galarza

Con las tendencias prácticamente definidas hasta esta mañana, en Zacatecas, el PRI pierde su mayoría en el Congreso Local, los municipios más importantes y se queda sólo con un Distrito Federal. Con esos resultados Zacatecas deja de ser el estado más priista, mote que ganó con los “carros completos” que le dio Miguel Alonso Reyes. ¿Los factores? Múltiples. Uno de ellos la disolución de la alianza con el Verde y el PANAL, que dejó al tricolor, (que presumía de una sólida estructura), desprotegido. Otro factor que influyó de forma importante fue la actitud democrática de Alejandro Tello quien dejó correr el proceso electoral sin intervenir, contrario a  lo que hizo de forma descarada su antecesor. Sin embargo, la razón que más pesó fue el evidente hartazgo social. Y por supuesto el exceso de confianza de los candidatos tricolores, quienes creyeron que con dádivas lograrían retener el voto de la gente.

Esta elección es histórica por muchas razones, una de ellas fue que por primera vez desde el periodo pre revolucionario, se recicló la añeja figura de la reelección. Sin éxito para el priismo que le apostó a ella relanzando a varios personajes que ya ocupaban un puesto de elección popular. Las derrotas más notorias de candidatos de ese partido son las de Fernando UC y Enrique Flores. Mientras en Jerez El Charro Aceves, tiene prácticamente en la bolsa el triunfo, en Guadalupe,  el triunfo de Julio César Chávez, es irreversible. Ni a UC ni a Enrique Flores, les bastó con tener la batuta del poder para procurarse el triunfo. Aunque en temas de reelección hubo candidatos que si triunfaron como el del PRD-PAN-MC en Tabasco Saúl Avelar que refrendó su posición al frente de la alcaldía.

En la reelección para diputados locales los priistas sufrieron sendas derrotas. En Guadalupe en los Distritos III y IV, el ex Sama, se quedó en el camino mientras que Osvaldo Ávila Tiscareño, con todo y Antorcha Campesina, no logró arrebatarle el triunfo a Alma Dávila de Juntos Haremos Historia. Algo parecido le pasó a San Le Roy Barragán (fiel alonsista), a quien San Judas no le hizo el milagrito pese a haber vestido su túnica; para variar, también le aplicaron la aplanadora pero en este caso fue la alianza PAN-PRD y MC.

Sin duda el problema más importante que tuvo que surfear el tricolor, sin éxito fue la tendencia de Morena a llevárselas todas. La avalancha rojo intenso se llevó los Distrito I y II de Zacatecas, Morena-PT-PES  arrasaron sin miramientos dejando en el camino a Lula de la Rosa y a Juan del Real. En ese mismo distrito, por cierto, Chava Llamas se relegó hasta el cuarto lugar, pese a traer pistola. La misma historia se repitió en los distritos V, VI y VII de Fresnillo, en los que los partidos aliados a AMLO le arrebataron el triunfo al PRI sin pudor. La alcaldía de Zacatecas ya había sido cedida por el tricolor desde antes, elegir a un candidato débil, fue el acabose. El PRI, pagó muy caro el divorcio con el Verde al deshacerse de Cuauhtémoc Calderón, sin embargo ni juntos hubieran logrado hacerle un rasguño a Ulises Mejía Haro, el empresario que se estrena como político este 2018.

En el recuento de los daños al tricolor le urge reinventarse luego  de haber sido relegado hasta el fondo de las preferencias en el proceso electoral que ayer culminó. Tendrá que autoevaluarse  y deshacerse de personajes que le han dañado, dejar la soberbia, asumir que con despensas se pueden comprar votos una vez, quizá dos,  pero no debe olvidar que no hay nada más poderoso que un pueblo en el que la ofensa y el hartazgo hicieron mella. Feliz lunes