Por Norma Galarza

En una muestra soez de connivencia frente a la impunidad, Alejandro Tello, pretende deshacer las llamadas Glorietas de la Muerte, construidas por su antecesor en cada cabecera municipal. Omiso ante la ilegalidad y con la más pura intención de proteger a sus amigos, el gobernador aporta una prueba más de que pretende cifrar su mandato en la mentira. Y es que del pasado cercano, amenaza con resurgir como proveedor del arte de la pala y el ladrillo, el ex titular de SINFRA, -a quien por cierto se le ocurrió la idea de que Obras Públicas transmutara a Secretaría- Mario Rodríguez Márquez. ¿Y quién es él? Pues nada menos y nada más que –de acuerdo a crónicas periodísticas- el principal beneficiado con los polémicos “monumentos a la corrupción”.

Cadenita de corrupción y tráfico de influencias.– Rodríguez Márquez, quien es hermano de la exdiputada local Susana Rodríguez, de Raúl Rodríguez (representante de Zacatecas en el D.F.) y por si fuera poco, como dijo el Piporro, primo del que cerraba las puertas de la cárcel (ok, eso no); pertenece al grupo plutocrático de ex alumnos del colegio Juana de Arco. ¿Y eso qué? preguntarán mis dos fans, pues nada, pero llama la atención que el ex funcionario, -uno de los reyes midas de la corrupción, digo construcción (el otro el Juan Alonso, off course)-, forme parte de la legión de Jesús del Verbo Encarnado a la que pertenecen también Alejandro Tello, Miguel Alonso, Víctor Rentería y Francisco Martínez Muñoz,( los dos últimos funcionarios activos del quinquenio “Diferente”)

¿El gobierno no es una agencia de colocación?- Y hablando de promesas incumplidas aún taladran mis oídos las palabras reverberadas en el Palacio de Convenciones, de un Alejandro Tello eufórico cuando lanzaba la directa a sus amigos de que el Gobierno del Estado no sería una agencia de colocación. Sin duda cae más pronto un hablador que un cojo, porque si fuera fiel a su retórica entonces ¿Por qué ratificó a Víctor Rentería en su gabinete, como cabeza de JIAPAZ, a pesar de los escándalos que lo perseguían? y ¿Por qué a Francisco Martínez Muñoz le “dio” el ISSSTEZAC? ¿Por mera amistad? Usted juzgue.

El pez se pudre por la cabeza.– Lo más lamentable de todo esto, es sin duda la evidencia de que la mafia del sexenio pasado cuenta con la “garantía” del Gobernador de que sus faltas serán enterradas en el lodoso MAR de impunidad. Han pasado casi 5 meses, la premura con la que Tello y equipo demuestran que no tienen nada de diferente, es alarmante. Es necesario que el gobernador reflexione y tenga en cuenta que como dice el proverbio de manufactura nipona “el pez se pudre por la cabeza, no por la cola”, y comience a rectificar. Y más ante la efervescencia de una sociedad cansada de pagar los platos rotos de personajes impresentables que se enriquecieron de nuestros recursos y que cuentan en la administración “diferente”, con su mayor solapador. ¿Verdad que no es justo? Que tenga buen miércoles.