Por Norma Galarza

  • ¿Se tambalea lo planchado?

  • Temen “Guadalupazo”aprobatorio de la Ley de Seguridad Interior

¿Se tambalea lo planchado? Anaya y Alonso ¿sí o no?.- Pese a que muchos contemplaban como un hecho que la candidatura al Senado estuviera encabezada por una doble A (Alonso-Anaya), han empezado a surgir rumores que colocan a Adolfo “Fito” Bonilla, encabezando esa dupla al lado de Benjamín Medrano.  En esa disyuntiva se encuentran en el PRI estatal cuyos tlatoanis Pepe Olvera, el aún influyente Roberto Luévano y por supuesto que pesará la opinión del Gobernador Alejandro Tello en la elección, que enfrentará a Miguel Alonso y a Fito Bonilla, de acuerdo a rumores en los pasillos tricolores. Y es que pese a que el corazón de los tres tlatoanis tricolores se parte de forma equitativa entre estos dos personajes, habrán que equilatar, cual dupla les garantizará el triunfo el próximo 1 de julio del año que entra.

 Alonso ¿un riesgo para el PRI?.- Por un lado, mientras la primera fórmula que respeta la cuota de género (¿la segunda representa la cuota LGTB+?),  hace dudar a la dirigencia priista sobre si es pertinente arriesgar el lugar en el Senado con una figura controvertida como la del ex gobernador o refrescar el ambiente con un Secretario del Campo a quien –por cierto- se la deben. Si bien es cierto que Alonso Reyes sigue siendo la máxima figura del priismo para muchos agradecidos en las cúpulas partidistas a quienes prodigó favores durante su sexenio, también es cierto que sobre su espalda recae una reputación que podría restarle votos al partido que dirige a nivel nacional el sosías de Clavillazo, Enrique Ochoa Reza.

 Alonso y el termómetro de los acarreados.- Y es que es evidente que el 2018 es un año complicado para ese partido que por cierto buscará a toda costa conservar la plaza, digo el poder.  Ir con Alonso Reyes –dicen sus detractores- es arriesgado ya que aunque se pueda afirmar que el ex gobernador sigue teniendo sus fans (quienes por cierto  en el primer informe como Diputado Local de su discípulo en las artes y transas de la política -Peñita Badilllo pues- se desgañitaron en hurras y vivas) finalmente nadie cree en el termómetro de popularidad que pueden mover en forma ascendente los acarreados. El verdadero termómetro lo darán las urnas y no están los tiempos –dicen- para que el priismo las arriesgue.

Dupla Fito Bonilla y ¿Benjamín Medrano?.- Aunque nada está dicho y mis apuestas se inclinan a que lo más seguro es que los ungidos por el tricolor estatal sean los doble A, si en los próximos días que se den las definiciones sale humo blanco desde la dirigencia priista a favor de uno de los herederos de la familia Bonilla, quizá sea buen augurio para el PRI. Y es que, mientras Adolfo Bonilla, representaría para ese partido al candidato sin precedentes de escándalos de ninguna índole -la imagen que tanta falta-, Alonso Reyes, representa para el electorado la reedición de uno de los males de los que más se queja la población a últimas fechas, la corrupción. En fin, veremos que pesa más, las influencias y los agradecimientos o la lógica de la apuesta al triunfo. En ese tenor  la gente será quien decida castigar o premiar a los candidatos que se enfrenten el próximo primero de julio.

Temen “Guadalupazo”aprobatorio de la Ley de Seguridad Interior.- Aunque la discusión e inminente aprobación de la Ley de Seguridad Interior se pospuso el pasado martes debido a presiones de ciudadanos que se manifestaron en las afueras del recinto de la cámara alta, detractores de la iniciativa aprobada por los diputados que militarizará al país, temen “Guadalupazo”.  A pesar que organismos internacionales como la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, han mostrado preocupación por una ley que podría significar un retroceso en el rubro de los derechos humanos, el Senado muestra urgencia por pasarla. Y la distracción por los festejos de una de las fiestas más emblemáticas del catolicismo mexicano, podría ser el escenario para respaldar un auténtico autogolpe de estado, en vísperas del proceso electoral más complicado para el priismo de los últimos tiempos. Pues que Lupita nos agarre confesados, ya qué. Disfrute su lunes.