Por Norma Galarza 
Economista, columnista y directora de La Cueva del Lobo
 

Luego de que hace días en la LXII Legislatura se leyera el dictamen de la cuenta pública 2015 y que algunos medios señalaran con cuentas por “resarcir” a los ex alcaldes Miguel Torres y Roberto Luévano,  ellos se defienden. Y es que, al parecer, en el caso de los dineros faltantes no hay chanchullo y la Auditoría Superior del Estado (ASE), todavía no emite una sentencia resarcitoria, como se ha manejado debido a que el proceso de fiscalización aún no concluye. De ese tema dieron luces en entrevista telefónica para este medio ambos alcaldes quienes aclararon que pese al manejo faccioso que se le ha dado al tema, no tienen nada que esconder y una a una colectan las pruebas documentales para aclararle a la ASE el destino de 58 millones de pesos en el caso de Villanueva y 14.5 millones en el caso de Guadalupe.

Miguel Torres, manejo impreciso y doloso de la información.- Miguel Torres, aclarando las imprecisiones manejadas en medios, señaló que si bien es cierto que la ASE emitió esas observaciones, se han cumplido los requisitos para solventarlas cabalmente. El ex alcalde de Villanueva, explica que la que encabezó, fue la primera administración que recibió luz verde en sus cuenta 2014.  Además dijo que la cuenta de 2015 cumple con los tiempos y los procesos de ley para integrar la documentación que la libere. Señaló que calculando los tiempos, en el caso de la última cuanta, la ASE ya tendrá todo acreditado posiblemente para mediados del año que entra, porque los procesos son lentos. Además,  dijo que el proceso se atrasó por una obra a la que se le hicieron observaciones pero que requería la vista presencial por parte de la autoridad fiscalizadora. Por último señaló que a él le urge que la ASE termine de compilar todas las pruebas de que el destino de los recursos fue aplicado de forma transparente y legal para ya darle la vuelta a la página de lo que fue la administración 2013-2016 de Villanueva ¿Así o más claro?

 

Roberto Luévano reitera; no hay nada que resarcir, son simples observaciones.- Un caso similar enfrenta el ex alcalde Roberto Luévano, quien señaló de entrada en el Ayuntamiento de Guadalupe durante su trienio, se ejercieron alrededor de 550 a 600  millones de pesos, de los cuales salen observaciones por 14.5 millones de pesos, que representan una cantidad mínima. Luévano Ruíz, señaló de forma reiterada que no es un dinero que se deba resarcir como se ha manejado, sino que son observaciones que la ASE ha solicitado de algunos rubros que requieren  más información. Además señaló que el proceso fiscalizador no ha concluido, lo que leyeron los diputados el pasado martes es una etapa y que la administración que encabezó todavía tiene oportunidad de aportar pruebas y alegatos para efecto de acreditar las observaciones.

Observaciones menores fáciles de solventar.- Así mismo señaló que el tipo de observaciones son menores que no tienen que ver con desvío de recursos ninguna de ellas, pone por ejemplo la que se le hace sobre que en diciembre de 2015 compró 50 mil bolos y 20 mil juguetes, pero que no incluyó en su documento el padrón de beneficiarios por obvias razones, son niños y un apoyo tan pequeño como un bolo cuyo costo individual es de entre 6 y 7 pesos aproximadamente, difícil controlar, porque la convocatoria para entregarlos es libre. Sobre ese caso, Luévano dijo que se solventa con material fotográfico. Otra observación tiene que ver, por ejemplo,  con el recurso de las cuotas de los trabajadores del SUTSEMOP, cuyo dinero se entregó directamente al sindicato y que la Auditoría, señaló que requiere más documentos probatorios, los cuales son fáciles de reunir. Roberto Luévano aclaró que las observaciones de la ASE son netamente comprobatorias y ya se trabaja en la colecta de evidencia. Además el que ahora se efectúa no es un proceso concluido, aunque se ha querido exhibir como si los 14,5 millones, se hayan ido a los bolsillos del ex alcalde, situación que él aclara “es totalmente falsa”. Simplemente es una cuenta pública aprobada por la Legislatura donde el 97 por ciento del recurso estuvo perfectamente claro, pero que hay una parte donde la ASE considera que hay que acreditar. Por último, Roberto Luévano dijo estar tranquilo porque tiene todas las pruebas que requiere la Auditoría para solventar las observaciones. Sin duda en estos casos que se prestan para que la información existente sea usada de forma dolosa, es importante señalar, que como dijo el ex alcalde de Guadalupe, “todos somos inocentes hasta que se nos compruebe lo contrario”. Usted ¿Cómo lo ve?