Por Norma Galarza

Se acerca cada vez más la fecha en la que las dirigencias partidistas designarán oficialmente a las y los candidatos que los representarán en la contienda electoral del 2016. En el PRD, la elección del mejor candidato a la gubernatura no se ve fácil. Tres son los personajes que se han posicionado como la tercia de donde saldrá el posible representante de la coalición PRD- PAN, Miguel Torres, Rafael Flores y José Narro. El reto de la dirigencia es elegir al que mejor los pueda representar y darle la oportunidad al perredismo de volver a encabezar la gubernatura. Sobre ese tema hay quiénes han afirmado que la selección recaerá sobre el que político que esté mejor posicionado en el gusto del público. En ese tenor, se tendrá que nombrar como candidato oficial a quien por lo menos goce de buena reputación y cuyos puestos anteriores de representación, le avalen para que a la hora de las típicas guerras sucias salga sin mancha.
Miguel Torres.- Con el apoyo de un grupo fuerte de simpatizantes al interior de su partido el alcalde de Villanueva, posee una carrera sólida y transparente en sus gestiones al frente en dos ocasiones del ayuntamiento de la tierra que vio nacer a Antonio Aguilar y como funcionario durante el sexenio de Amalia García. Además, el profe Miguel sigue fortaleciendo su trabajo de precampaña como aspirante a la gubernatura en un campo que en elecciones como las de Nuevo León, fueron la columna vertebral de un triunfo: las redes sociales. Miguel Torres, quien ha sido reconocido por su capacidad para bajar recursos para su municipio, tiene como respaldo toral para ser elegido como candidato, el trabajo comprometido que ha realizado como alcalde municipal.
Rafael Flores.- No se puede negar que Rafael Flores, el ex alcalde de Guadalupe y actual Diputado Local, es el “candidateable” más conocido en el corredor Zacatecas-Guadalupe, sin embargo, no goza de buena fama. Basta con interrogar a los pobladores del municipio que encabezó para darse cuenta que no satisfizo las expectativas de los guadalupenses. Su gestión, además de gris, estuvo marcada por el viboreo que lo acusan de corrupción, incluso, con la creatividad de los guadalupenses fue “rebautizado” con el “Rata” Flores, en lugar de su nombre original, que feo. Además el poco trabajo en infraestructura municipal y un abandono casi total de las gestiones sociales, lo colocan como un candidato débil de resultar electo para representar al amasiato de amarillos y azules.
José Narro.- En el subsuelo de las preferencias, incluso de los militantes perredistas, se ubica José Narro Céspedes, a quien se le relaciona más con el PT que con el PRD, con la grilla infructuosa que con las gestiones a favor de la gente. Lástima, él solito ha trabajado su mala fama.