Por Saúl Draco/Psicólogo/Librepensador/Artista

 

¿Existe lo bueno y lo malo? ¿Lo correcto o lo incorrecto? ¿Qué es lo que nos hace dudar si hacemos lo adecuado o estamos errando nuestro camino?
Por lo general todos creemos tener la razón la mayor parte del tiempo, eso es algo natural ya que consideramos haber tenido las vivencias necesarias para tenerla. Criticamos a todo mundo, aunque no seamos ejemplo de lo contrario que juzgamos, obviamente hay personas que sí gozan de calidad moral, pero aun así todos tenemos defectos, es parte de la perfección del humano, un ser humano perfecto debe ser imperfecto, si no lo fuera sería un Dios y no una persona, pero ¿El saber esto en que nos ayuda?
Recordando a Sócrates cuando afirmaba que: “Si en una batalla le preguntaras a dos soldados de los ejércitos que se enfrentan ¿Quiénes son los buenos? Invariablemente dirían que ellos”. Con esto no quiero parecer un guía espiritual con recetas para la felicidad, o un típico sabelotodo que afirma tener la solución de todo, expreso simplemente mi pensar sobre ciertos temas que me competen, y lo que me compete ahora es aportar algo para una evolución en el pensamiento de quien lee estos artículos, entonces partiendo de la afirmación: “Todos creemos tener la razón”, o como diría Sócrates, todos creemos ser los buenos.
Y si no me crees analiza tu entorno. Por lo regular leo en redes sociales comentarios criticando a todo mundo utilizando adjetivos tales como: Idiota, pendejo, gente sin alma, etc. Y lo peor de todo es que las personas que utilizan este tipo de calificativos escriben sus comentarios con una pésima ortografía, desde ahí me nace un conflicto interno el cual se crea por pensar ¿Qué hacer?
¿Dejo de entrar a las redes sociales para no ver dicho tipo de comentarios? ¿Intervengo y me pongo a discutir? O ¿Publico mi parecer en mi propio muro o en medios como este? No sé. Recalco que estoy consciente de que puede parecer que estoy cayendo en una contradicción al comenzar a criticar a este tipo de gente cuando de lo que reniego es precisamente de la gente que critica, pero a lo que voy más a fondo es que la crítica puede ser constructiva o destructiva, que lo que dice uno puede ser tomado a bien o a mal, pero ¿Cómo se mide esto?
Hay personas que son más influyentes que otras y dado que todos pensamos tener la razón pretendemos influir a la mayor cantidad de gente posible para que nuestra razón se propague y sea más eficaz, imaginemos, si una persona que es totalmente contraria a nosotros influye en una inmensa mayoría de personas en nuestro entorno ¿Qué ambiente inmediato nos depararía? Por un lado si todos pensaran igual que nosotros ¡Que aburrido sería ese mundo!

Aunque sería un panorama más confortable que el adverso, si salimos a la calle (por ejemplo) y percibimos que nadie escucha música de reggaetón o narcocorridos sería mucho más cómodo que saliéramos a la calle y percibiéramos que  escuchan la música que a nosotros nos gusta (prejuiciado que si estás leyendo esto no te gusta el reggaetón y los narcocorridos).
Hitler en su imaginario se percibía a sí mismo como el salvador de la raza aria lo cual era suficiente para él para percibirse como una persona “buena” y dado que tuvo la capacidad de influir en una inmensa cantidad de personas esas personas lo veían como héroe, lo cual causó una psicosis en el mundo entero.

Continuará…