En días pasados, enfermeras y enfermeros de todo el país, se han manifestado en diversos estados del país, contra la nueva Ley de Profesionalización de Enfermería 2014, que mandó el Presidente Enrique Peña Nieto al Congreso para su aprobación y que se diera a conocer apenas, el pasado 28 de septiembre, provocando justificadas reacciones en las y los trabajadores de la salud. Y es que, la torpeza con la que ha llevado nuestro gobierno federal la administración pública, es cada vez más evidente, hasta nos hace preguntarnos ¿Quien es realmente el desestabilizador del país?

Porque no conforme con las movilizaciones que son noticia de todos los días, la volatilidad del peso, el peligro latente de una devaluación, la violencia que no ha disminuido y la corrupción cada vez más indudable, ahora se suma el descontento del personal de enfermería del país. Todo surgió con el proyecto de unificación de los servicios de salud mexicanos, con el que desaparecerán IMSS, ISSSTE y Seguro Popular y que a partir del 1ro de enero del 2015, entrarán como Seguro de Salud Universal, un solo sistema, que dicho sea de paso, contrario a mejorar el servicio, corre el riesgo de hacerlo aún más deficiente.

Pero el gobierno quiere cumplir sus compromisos sin aumentar significativamente su egreso en este rubro y la solución más factible fue la de golpear a los más vulnerables del sector de la salud: las y los enfermeros ¿Cómo?  “denigrando” por así decirlo, el trabajo de los licenciados en enfermería a mero trabajo artesanal lo que conlleva una disminución de sus salarios y prestaciones.

Esta iniciativa niega el derecho de ascenso en el área laboral y propone el derecho a subir de rango solo una vez, lo que implica entrar como auxiliares de enfermería y solo poder ascender a nivel técnico sin importar el grado académico que tengan las enfermeras (licenciatura, maestría, especialidad o doctorado).

Además dicha ley quita también dentro de las categorías de enfermería la “C” que es en la que se reconoce a las licenciadas y los licenciados en Enfermería como enfermeros generales, contradiciendo la NOM 019 que es la norma que rige el ejercicio profesional de enfermería en el ámbito laboral y el reconocimiento de la misma.  Además que esta nueva ley les quitaría el derecho a la jubilación

De aprobarse esta iniciativa no solo perjudica las enfermeras y los enfermeros sino que también se verían seriamente afectados los trabajadores sociales y los rehabilitadores físicos, quitándoles a estos últimos la prestación de riesgo laboral, lo que implica un gran retroceso en las conquistas laborales obtenidas hacen décadas en esta área.

Ante este panorama es posible que el personal de enfermería celebre el 6 de enero (Día Internacional de los y las Enfermeras) con marchas en todo el país en protesta por esta iniciativa retrograda. Hoy en México existen aproximadamente 400 mil personas que son enfermeras y enfermeros, aún, esta profesión se encuentra entre los empleos peor pagados de nuestro país. Por lo pronto, la posibilidad de que las calles se vistan de blanco el próximo 6 de enero, es cada vez más palpable.  Desde la Cueva del Lobo nuestra solidaridad total con el gremio de enfermería, indispensable en los centros de salud.Enfermeras