Por Norma Galarza Flores

Pues nada, que el día de ayer terminaron apenas las precampañas, con un electorado en franco desgaste por las guerras de lodo que se protagonizan lo mismo de la izquierda contra la derecha y la derecha contra el centro y viceversa. ¿El saldo? Violencia, descalificaciones y toneladas de heces que ya nos hacen a los que debemos estar inmersos en el universo de la información, pedir esquina.

Por lo pronto los mexicanos tendremos poco más de un mes de descanso mientras  que los partidos políticos definen a las y los candidatos con los que habrán de enfrentar el proceso electoral 2018. Y luego, agárrese porque empiezan las campañas formalmente el 30 de marzo y culminarán el 27 de junio, para tener otro leve receso de las toneladas de guerra sucia y nulas propuestas con la veda electoral que empezará el 18 de junio y tendrá su desenlace 1 de julio, día donde se definirá el futuro de los mexicanos de los próximos 6 años.

Pues mientras Cronos avanza con paso errático, pero firme, en lo que termina todo el proceso, los candidatos siguen haciendo lo propio, tratar de convencer a una población a la que le bastaron las precampañas para declararse harta de politiquería. Uno de ellos el que dicen es el puntero en las encuestas  el pasado sábado visitó Zacatecas para cerrar precampaña y aprovechó para firmar el acuerdo por una mejor educación y los derechos del magisterio.

Andrés Manuel López Obrador, vino y dejó en nuestro estado la sensación de que su aspiración política de llegar a la grande va viento en popa. Sin embargo, muchos dudan de que en Zacatecas AMLO se baste sólo para que su partido gane además de la Presidencia todos los puestos que se juegan este año, entre ellos las 58 alcaldías y los escaños en las curules federal y estatal.

El tabasqueño sin duda necesitaba un anzuelo para atrapar a los habitantes de estas tierras coloradas, por eso es evidente que la alianza con la firma Monreal, es uno de sus puntos más fuertes en estas tierras chichimecas.

En ese sentido hay varias voces que señalan que el poder de convocatoria que logró reunir a varios cientos de zacatecanos en el Multiforo, no fue más que obra y gracia del Santo Niño de Plateros con quién el jefe máximo del monrealismo ( Don Richie pues) tiene una estrecha relación.

Quizá, lo que es evidente es que durante el berrinche protagonizado por el Chamuco Mayor, la militancia y enclenque estructura de Morena en el Estado emulaba fielmente a un perro en el bulevar; sin saber para dónde correr. Mucho ayudó a restaurar el equilibro en ese partido que Ricardo Monreal supiera alinearse y esperar. Sin duda, el evento del pasado sábado no fue una muestra de músculo de Morena en Zacatecas, fue una prueba de que el monrealismo sigue estando más vivo que en 1998, y que es una parte fundamental en el triunfo o fracaso de “La esperanza de México” ¿O usted qué opina?