Por Andrés Vera Díaz

El voto de castigo hacia el PRI será más que una evidencia palpable de la enorme corrupción e inseguridad que priva en el país y el estado, una muestra real de que no basta alimentar con galletas de animalitos a estructuras para mantenerse en el poder.

En la gran mayoría de los escenarios, Morena y el PAN están en primer y segundo lugar respectivamente, entonces la pregunta es más que obvia, ¿Qué pasó con los demás partidos políticos que se han conformado con sus posiciones mediocres y algunos, la esperanza de permanecer con el registro?  ¿Qué les faltó?  ¿Para qué sirven o existen?  ¿Son contenedores de minorías realmente representativas?

Las pugnas internas en el PRD han sido el principal factor para que el partido quede desbandado desde sus estructuras históricas hasta la falta de adhesión novedosa.  Pero en este escenario,  no han sido quienes construyeron la marca en Zacatecas los culpables de la debacle,  sino aquellos que se han dicho izquierdosos de antaño,  universitarios sólo por su formación,  pero no por su conducción.  Ya sería innecesario repetir nombres,  no vale ni siquiera la pena ya.

Pero otros, que han permanecido fieles a pesar de las diferencias, son llamados a revivir la representatividad del perredismo, entendido como un todo, aunque muchos de los grupos al interior, no entiendan el todo, sólo saben de la mediatez, y es que si no hubiese sido víctima del enemigo interno, Rafael Flores por ejemplo, pudo haber revivido la gloria institucional de gobernar en dos ocasiones. Ahora en la meta por el Senado de nueva cuenta se encara con un personaje que no hace política sino todo lo contrario, desde el punto de vista claro, de una práctica ideológica para construir; curioso que sea ingeniero, bueno, hay quienes se dedican a la demolición e implosión.

Las encuestas favorecen a Morena, muchas que he visto por ahí, algunas reales, otras descaradamente ficticias, pero en esas donde una empresa constituida y de mediana o probada credibilidad habla, hay que ver que la certeza tiende a ser posible, pero el problema no son tanto las encuestas, porque finalmente son una consecuencia directa de lo que la ciudadanía percibe y vive, (en el caso de los informados e inconformes, de estructuras maiceadas hablaremos luego), pero aquí la semilla del fruto.

Flores no está lejos de competir verdaderamente al Senado. El desgaste del PRI se sostiene a duras penas por el gobierno en turno, y no por obras o acciones favorables, por condicionamientos y manipulación, pero la caída libre es una constante preocupante para el tricolor, en este escenario, el exdiputado local y federal alza la mano como la carta fuerte del PRD – PAN – MC, o dígame usted, Pedro de León luego de traicionar a la propia ciudadanía pidiéndole su apoyo como pseudoindependiente, ¿podrá alcanzar un arrastre legítimo?  la respuesta a mi parecer es un no rotundo si no fuese por los padrones de secretarías el señor, en realidad es un don nadie.

El perredismo debe enfocar baterías en quien pueda lograr la unidad interna, sin fobias ni aficiones malsanas, aunque su cercanía con los “chuchos” ha provocado el alejamiento de otras bases, es el único personaje que se ha metido a la afiliación como líder, que recorre y logra acuerdos, busca consensos; otros, se conforman con las migajas de un bolillo duro y podrido.