Por Norma Galarza

En esta temporada de campaña he visto en los medios de comunicación masiva principalmente en radio y en televisión,  una intensiva oleada de spots que buscan sembrar el miedo en la población contra el candidato puntero.

 Las premisas que se repiten hasta el cansancio van desde la cacaraqueada amnistía en la que asumen que Andrés Manuel López, dejará libres a los delincuentes.

Otras más recientes han  incluso comparado a AMLO con Hugo Chávez, como el nuevo spot que lanzaron la Alianza por México al Frente que conforman los otrora de izquierda PRD y MC y la ultraderecha el PAN.

Una repetición de la estrategia del miedo que en 2006 llevó al poder al sanguinario Felipe Calderón quien gestó está mal llamada guerra contra el narco que decidió continuarse en 2012. Irónicamente el problema de la inseguridad que le hizo perder la Presidencia al marido de Margarita, es el talón de Aquiles del actual gobierno. Y aún así, se busca apelar al miedo.

El miedo como estrategia de captación del voto les funcionó igual en aquel año calderoniano, que en el proceso electoral donde Peña Nieto obtuvo el triunfo.  Pero ¿Les funcionará este 2018?

Y es que hay una variable que los cuartos de guerra de los candidatos que ocupan el segundo y tercer lugar no han  contemplado: La realidad.

El mexicano que acudirá a las urnas el próximo 1 de julio, no es el mismo que convencieron con el spot de “Un peligro para México”.

El mexicano de hoy, habita en escenarios donde el horror de la impunidad de las élites, condena solo a los pobres a pisar las cárceles.

 Apelar al miedo divorciando al México que se palpa día a día con  un concepto de país, del que solo gozan ciertas élites es temerario y arriesgado.

 Además los medios de comunicación han cambiado ya no existe el duopolio que en aquellos ayeres manipulaba conciencias a su antojo.

  Contra lo cotidiano de la mayoría de los ciudadanos no se puede hacer mucho pese al ingenio que pueda haber en la campaña de spots.

 La percepción de que las cosas no van bien es generalizada y ante esto no hay bombardeo informativo (o deformativo) que valga.

No es tan sencillo tapizar la realidad con la estrategia facilona del comercial pagado.

Miedo ya tenemos. México tiene casi 12 años convertido en una mega fosa común.  Casos tan escabrosos como el asesinato de 3 jóvenes estudiantes de cine, a quienes las crónicas ubican en el momento y el lugar equivocado (esa versión oficial quizá prefabricada),  dan cuenta que México no vive su mejor momento.

Para sembrar el miedo hay que tener un punto de inflexión.Un escenario donde el pueblo tema perder algo que conserva, y hay varios temas en los que definitivamente la población percibe fracaso

Sin duda, cada vez falta menos para el 1 de julio, el tiempo se agota quizá el equipo de campaña de los candidatos debe plantear un cambio de estrategia que incluya por ejemplo recuperar un poco la credibilidad social a través de acciones que no se lean como una simple simulación ¿O ese terreno no se pisará nunca?
Lo espero el lunes en este espacio. Feliz fin de semana.