Proponen fomentar “socialización del arte”

 

Por Sigfrido Benavides

Integrantes del Taller de Gráfica Pentágono, quienes hace tiempo presentaron la carpeta gráfica:  Zacatecas, Arte y Mezcal, coordinada por el artista plástico Pedro López Recéndez coincidieron que en los actuales tiempos, ante un estado como el zacatecano, hundido en la violencia, urge socializar todas las propuestas estéticas de parte de los creadores locales y dejar de lado celos y resentimientos personales para incorporar a los espectadores al disfrute y aprecio de las artes visuales en tiempos de desastre social.

La carpeta Zacatecas, Arte y Mezcal, que cuenta con una impresión de 60 ejemplares, conlleva imágenes de alrededor de 20 grabadores de diversas partes del país en dimensiones de 28 por 38 centímetros y fue posible gracias a los apoyos del Club Rotario de Zacatecas que coordina Tomás López Cabrera.

Al respecto, el organizador del proyecto, Pedro López Recéndez, tallerista y artista visual señaló que fue un proceso muy difícil que requirió la voluntad de todos los involucrados, sobre todo en lo relativo a los soportes financieros, ante el enorme gasto para hacer posible una edición de esa naturaleza.

López Recéndez informó que en Zacatecas se reduce de manera paulatina la realización de ese tipo de ediciones, toda vez que los recursos que se deberían destinar a esos proyectos “se van a otras cosas e incluso quedan en el olvido cuando no en el espectáculo mismo o la intrascendencia”.

El editor explicó que la gráfica a nivel internacional es un referente de sustentabilidad e historia, como ocurre en Estados Unidos o Europa; la gráfica mexicana es un lujo, y tener un grabado de los participantes reunidos alrededor del tema del mezcal resulta un deleite.

Advirtió que el proyecto surgió debido a los esfuerzos independientes, porque en este momento resulta complicado tener apoyos institucionales o gubernamentales, motivo por el cual propuso una reestructuración de las instituciones culturales del Estado, con el fin de poner en claro la manera en que todas ellas deberán trabajar la cultura a partir de las actuales limitaciones de recursos.

“A las instituciones culturales les urge concentrarse, que piensen y administren bien los fondos, lo anterior –dijo- porque de otra manera caen en una situación de comodidad, trabajan en el seguimiento de proyectos hechos y no estructuran ni generan alternativas nuevas hacia la ciudadanía en momentos de gran peligrosidad social a causa de la inseguridad”.

Sobresale en ellas un círculo vicioso por medio del cual las actividades culturales se vuelven repetitivas bajo la aclaración oficial de que “se realizan esfuerzos sin fondos económicos”, de modo que los espectadores se quedan siempre con las mismas esperanzas fallidas y no se da crecimiento en la capacidad de disfrute u apreciación de las artes.

En ese sentido, lamentó que en Zacatecas las cosas se lleven a cabo por inercia, a diferencia de la vecina entidad de San Luis Potosí -que tiene un presupuesto asignado a  arte y cultura tan modesto como el nuestro-, pero que en este momento  cuenta con proyección nacional e internacional, por la razón de que han colocado a las personas adecuadas en los cargos idóneos.

 

En lo relativo al mercado de las artes visuales en Zacatecas, explicó que éste está detenido, ya que los coleccionistas únicamente buscan obras de Felguérez, Coronel o Guardado, pero “se niegan o no quieren ver los excelentes trabajos de jóvenes pintores, grabadores, músicos o actores de teatro”.

“De unos diez años a la fecha han crecido en Zacatecas las materias de arte y cultura, no así las visiones y los criterios de las autoridades, quienes creen que la nuestra sigue siendo una ciudad de 150 mil habitantes, a quienes no les interesa conocer lo que hacen sus nuevas generaciones de creadores”.

La resequedad del arte

En su momento, Frida Priego Vázquez, crítica de arte explicó que la creación estética en Zacatecas muestra enorme dispersión, pero en la misma medida se observa resequedad en su capacidad de apreciación.

Priego Vázquez la llamó también como esa capacidad de mirar el brote de la miseria, de la pobreza, elementos de los que surge una enorme cantidad de creaciones mientras que, desde el otro ámbito, no contamos con públicos educados para apreciar el arte.

“Los zacatecanos no vamos a los museos, aunque después de la ciudad de México tengamos un buen número de ellos aquí”.

En materia de educación refirió que los estudiantes universitarios de teoría del arte, educación artística, artes visuales y artes escénicas junto con los maestros de la gráfica y de la pintura, o de cultura, tienen la obligación de fomentar la colectividad con el fin de educar al público espectador en su calidad de nuevas generaciones desarropadas de ese tipo de beneficios.

“Hay un mal manejo, sin rumbo, de la universidad, con todos esos maestros dispersos que quizás sean buenos desde el punto de vista técnico y a quienes les hace falta esa parte de la crítica, y hay otros que tienen la parte de la crítica pero les faltan fundamentos técnicos para incorporar a aquellos que nunca se han confrontado con una obra de arte”.

Por el momento lo que prevalece es la resistencia al amor por el arte, porque hemos eludido nuestra responsabilidad de fomentar su disfrute en la colectividad, a partir de lo cual se podrían lograr muchas cosas contrarias a la violencia en tiempos de desastre económico.

Sin embargo, destacó que aquí se realizan ya honrosos ejemplos, como en el caso de La Ciénega, Julia Robles, la maestra Claudia Solís y otros, que fomentan la colectividad por medio de sus proyectos culturales grupales.

“Pero cuando existen grupos divididos y celos en el arte, a los que somos muy propensos, no vamos a poder generar nada, por lo que invito a todos los artistas zacatecanos a que comiencen a dejar de lado los celos profesionales y se fomente la colectividad”.

“No es posible que no nos sensibilicemos y que no podamos crear por medio de  todo lo que nos está pasando en México, nos viene un muro en la frontera, tenemos 32 desaparecidos, hay miles de mujeres asesinadas, y más de 300 muertos en Zacatecas en lo que va de este sexenio, hechos que no dejan de ser aberrantes”.

No obstante, fue pesimista al indicar que en Zacatecas la falta de educación y de educación estética, que impide darle prioridad al arte, se debe en buena medida a que aquí los ciudadanos tienen que vérselas con salarios mínimos que están por debajo de las líneas de sobrevivencia.

La prostitución por 100 pesos

Asimismo, César Homero Gutiérrez García, grabador y artista plástico dio a conocer que en este momento, Zacatecas atraviesa una etapa muy difícil a nivel  económico y humano; pero es buen tiempo para promover el arte y para que las autoridades se den cuenta de que la están cagando de a de veras, sobre todo en un momento en que muchos menores de ambos sexos se prostituyen por 100 pesos.

Es una situación terrible porque es lo único que llega a esos muchachos mientras se invierten miles de millones de pesos anuales en seguridad pública, policías y agentes de seguridad o vehículos blindados, cuando una octava parte de esas cantidades debería destinarse a la formación de nuevas generaciones en el aprecio del arte y la cultura, trabajo que no se vería reflejado de inmediato sino al menos en seis años.

“A nosotros, como creadores profesionales no nos invitan a que trabajemos con los jóvenes que están en una etapa peligrosa de caer en la prostitución, la drogadicción o el sicariato, para quienes no hay otra cosa más que eso, que les cae del cielo”.

Son carne de cañón, porque los que se mueren y matan o encuentran enterrados son puros jóvenes y es una desgracia por lo que pasamos además de que el gobierno no entiende que ellos necesitan atención, por lo que sería mejor que aprendieran un oficio porque están bombardeados por un sistema económico del comprar, del tener, o cuando las chicas se prostituyen incluso para estar en el watsup.

“Y ello, porque no les mostramos que existe también la música clásica, la pintura, el grabado, la poesía, la danza contemporánea, el ballet, el teatro, porque no lo saben y porque los creadores bregamos cada uno por nuestra parte”.

Entre los grabadores de Zacatecas, Arte y Mezcal, destacan: Ricardo Sanabria, Irving Herrera, Alberto Cruz, Sergio Sánchez Santamaría, Eduardo Martínez, Gabriel Macotela, Alfonso López Monreal, Emilio Carrasco, Jesús Reyes, Gilberto Torrealba, José Castro Leñero, Emmanuel López, Gabriel Macotela, Sergio Galván, Rubén Mayer, Fernando Andriachi, Marco Torralba, Emmanuel López, Irving Carrera, Juan  Manuel Romero y otros, procedentes de distintas partes del país.