Artículo Especial

Por Pedro Jasso Carrillo

Cada que salgo a caminar por Guadalupe, veo, escucho, siento, comprendo el rol de cada ciudadano, la tarea fundamental que desempeña cada uno de los que vivimos en este municipio, del estado con corazón de plata.

Si pudiéramos representar el rol de cada ciudadano en una pirámide, veríamos que nos compararíamos con la cadena alimenticia de todos los seres vivos, veríamos como el rol de cada ciudadano preserva la armonía social.

Desde temprana hora, los ciudadanos salen de sus hogares a luchar para sobrevivir y llevar comida a sus casas, cada día, específicamente los guadalupenses se esfuerzan más y más en sus vidas diarias debido a las distorsiones de los gobernantes y otros factores, pero al final de cuentas, como todos los mexicanos se adaptan a la difícil vida que se tiene.

Es muy importante entender que las clases sociales juegan un papel importante, los pobres, la clase media y los ricos, todos hacen falta en la sociedad para que esta sea funcional. Los grupos vulnerables, los profesionistas, los estudiantes, los trabajadores, hacen posible que el motor de sociedad funcione. Los ancianos, los niños, los enfermos que deben ser cuidados, representan un importante sector que genera muchas fuentes de empleo. Los estudiantes, a veces tan odiados, porque no tienen mucho dinero, porque piden descuentos, son muy extrañados en los periodos vacacionales.

Veo los gestos, impresiones, síntomas de las personas que realizan sus trabajos y actividades en la sociedad, todas hacen que en cadena tengan la posibilidad de sobrevivir. Por ejemplo, el bolero que tiene su negocio en el mercado de Guadalupe, cada día a muy temprana hora, sale a realizar su trabajo, sale a lustrar los zapatos de los burócratas, del pueblo en general, éste a su vez, a la hora de almuerzo y comida, consume las gorditas de la señora Tita que tiene una gran familia.

Ya en el flujo del efectivo, la señora Tita provee a sus hijas para pagar las colegiaturas de las escuelas de sus hijos, cuota escolar que sirve para pagar el personal de aseo, este personal que tiene una obligación de llevar el dinero necesario para comida y bienestar a sus casas. Ya en la casa del trabajador, la señora de la casa acude al mercado, donde compra entre otras cosas, carne con el señor Cardona, quien a su vez tiene 4 empleados que ayuda a mantener la estabilidad económica de cada uno de ellos.

Existen sin embargo, personas que en su rol desarrollan actividades ilícitas, que sin ser necesarias o recomendadas, generan movimiento económico y posibilidades de empleo. Tal es el caso de la delincuencia, que a través del tiempo ha posibilitado la existencia de la policía, la industria de las armas de fuego, los uniformes, etc.

No se quiere con esto decir que el rol de los delincuentes es importante, pero si la misma sociedad y gobierno han hecho posible la violencia y la delincuencia que hoy tenemos en nuestras calles por las omisiones que desde hace mucho tiempo atrás llevan a cabo, ahora nos toca cambiar ese rol, para que todos sin distinción, tengamos un rol, con la finalidad de tener una mejor sociedad que podamos heredar a las nuevas generaciones.

Lo que nos toca ahora, es cambiar el rol que hayamos adquirido, cambiar para tener una mejor calidad de vida, todas las clases sociales, en todo el territorio.

Entonces el rol de cada uno de nosotros; ¿lo decidimos, o no lo impone la sociedad?

“El amor nace de un flechazo, la amistad

del intercambio frecuente y prolongado”

Octavio Paz.