• Julio César Chávez incapaz como gestor de recursos, ergo recoge basura

  • Los 3 ex alcaldes priistas que sirvieron de tapaderas

Por Norma Galarza

Vero Díaz: el que a dos amos sirve, con alguno queda mal 1.- Ante la evidencia de que el proceso electoral 2021 ya se empieza a cocinar- no por nada el monrealismo realizó hace semanas una asamblea que se leyó como el destape de David Monreal- , la cuñada de los Monreal, tendrá una responsabilidad de grandes alcances.  Sobre todo por la tentación que implica el poder que se concentrará en su persona, ya que tendrá en sus manos la decisión de mandar a sus subordinados a condicionar los programas sociales.  Y es que, Díaz Robles tendrá que enfrentar una seria disyuntiva: servirle de alfil al monrealismo  o mantenerse fiel a los principios de Andrés Manuel López Obrador y no caer en prácticas antidemocráticas para favorecer al grupo familiar al que pertenece, que para variar, no solo ya se prepara para las próximas elecciones sino que además, como lo ha venido haciendo desde el 2016 en Zacatecas, tenderá a imponer cercanos en las candidaturas irrespetando los principios democráticos del partido de AMLO. En ese  sentido ya se dejaron ver las primeras señales de lo que será la gestión de la  “súper Delegada” – mote con el que la bautizaron los súper lambiscones – ya que el monrealismo, como primer movimiento de piezas del ajedrez,  colocó a sus incondicionales como coordinadores regionales durante aquella asamblea-destape en la que rolaron nombres como Carlos Zúñiga, Priscila Benítez y Herón Rojas, todos con trayectorias ligadas al apellido fresnillense, lo que  hace intuir de qué lado mascará la iguana. Pese a que, más allá del apellido dicen que a Vero Díaz, le encomendaron la misión que hoy ostenta por su capacidad, la pregunta que salta es si será capaz de cumplirle al Peje sin que le gane la lealtad que le profesa al poderoso clan que dirige su cuñado ahora coordinador de Morena en el Senado.

Vero Díaz: el que a dos amos sirve, con alguno queda mal 2.- Dice  el refrán que el que a dos amos sirve con alguno quedará mal y sin duda el monrealismo colocará a Verónica entre la espada y la pared, tentándola a traicionar a su verdadero jefe Andrés Manuel, para cumplir aspiraciones de poder de la familia a la que pertenece. En ese tenor, serán muy importantes los mensajes que mande el Presidente después del 1 de diciembre, si todo sigue igual como hasta ahora, donde Morena en Zacatecas permitió que el monrealismo hiciera y deshiciera con imposiciones de sus cuadros en todos los municipios, Díaz tendrá manga ancha para prepararle el camino a cualquiera de sus cuñados para llegar a la gubernatura. Si la pasividad y permisividad pasadas de AMLO ante los atropellos que muchos militantes denunciaron contra el clan, solo fueron estrategias de contención para cuajar sus aspiraciones de llegar a la Presidencia, también se empezarán a notar y la Delegada de programas Integrales para el Desarrollo, deberá cuadrarse a las órdenes superiores.  Pues en unos meses veremos el alcance real del puesto de Vero Díaz. Al tiempo.

Julio César Chávez incapaz como gestor de recursos, ergo recoge basura.- El aspaviento y  la faramalla son los sellos  de inicio de gestión al frente de Guadalupe de Julio César Chávez. En el papel de victimizado, Julio recurrió al histrionismo al salir a las calles a recoger basura para seguir con su versión de que en el ayuntamiento no hay ni un centavo, ni para cubrir lo básico. Sin embargo ¿hasta cuándo le puede durar la careta al Alcalde cuando una de sus funciones, no es recoger basura, sino la gestión de recursos? Y es que Julio César no se aplica, pierde tiempo en armar sendos teatros que a más de un guadalupense ya tienen cansado. ¿Se imagina si Miguel Torres Rosales, por ejemplo, quien heredó uno de los municipios más saqueados, se entretuviera armando shows mediáticos en lugar de empezar a cumplir su verdadera función? los villanovenses no se lo perdonarían. Tampoco los guadalupenses tienen ánimo de seguirle el juego al ex priista porque la campaña ya se acabó. Su actitud de tirarse al piso a hacer berrinche mientras Guadalupe se incendia, habla de una inmadurez, que más que dar coraje, da pena. Ojalá Julio César entienda que se le eligió para que solucionara problemas no para que se la pasara lamentándose de ellos. El ahora alcalde debe recordar que 3 años se van rápido y si sigue demostrando inmadurez, incapacidad y falta de seriedad, en estos 3 años que siguen empezará a cavar su tumba política. ¿Para eso lo favoreció el monrealismo? ¿O  la consigna es hacer un pésimo trabajo para que todo el peso de su ineficacia caiga sobre la reputación que se empieza a construir  Morena en el poder? Muchas preguntas.

Los 3 ex alcaldes priistas que sirvieron de tapaderas.- Bueno y ya que recordamos los motivos que orillan a Julito a juntar basura, recordemos que el origen del desfalco se debe a Roberto Luévano quien en aquel entonces fuera jefe de Chávez Padilla. Y es que Enrique Flores fue otro de los 3 fantásticos que fueron usados para pagar los platos rotos. Judith Guerrero, Pepe Haro y  el ex alcalde de Guadalupe, tienen en común que les tocó cubrir los desfalcos de sus antecesores priistas. Y lo peor ahora que en los municipios de Zacatecas, Fresnillo y Guadalupe, la oposición llegó al poder, sobre sus cabezas caerán los desfalcos cometidos por Carlos Peña, Benjamín Medrano y por supuesto Roberto Luévano.  Eso evidencia que estos tres últimos alcaldes son fácilmente sacrificables en aras de proteger a sus antecesores con fuertes ligas con poderosos priistas, partido que con el sacrificio de unos, promovió la salvación de otros. A los tres alcaldes les tocó fungir como tapaderas de las cloacas donde se escondieron escándalos de corrupción en los tres municipios más poblados, cuya encomienda principal era cubrirlos, pese a que la Auditoría Superior del Estado (ASE) los tiene  bien documentados. El pacto con la impunidad que hicieron esos tres ex alcaldes cubiertos con el fuero constitucional luego de saquear los municipios, lo cargaron por 3 años sus sucesores. En fin, sin duda a éstos tres chivos expiatorios solo les queda recibir el pago a su lealtad colocándolos en algún puesto del Gobierno del Estado u otro que implique mover palancas, dudo mucho que después de sus pobres desempeños, el tricolor los vuelva a postular para un puesto de elección popular. Nadie votaría por ellos. ¿No cree? Nos leemos el viernes.