Por Sigfrido Benavides.

De visita en México, Paul Krugman, editorialista de The New York Times en español y Premio Nobel en Ciencias Económicas 2008 advirtió que, por despecho, Donald Trump se deshizo del Sistema de Salud estadounidense pero que, por otro nuevo capricho, podría deshacerse también del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), hecho que de manera eventual, descarrilaría las economías de México y Canadá.

Durante su aparición en medios nacionales, Krugman advirtió que México debe tener mucho cuidado, luego de 23 años de implantado NAFTA, porque no le bastaría ni a nuestro país ni a Canadá con el hecho de contar con la Organización Mundial de Comercio (OMC) por sí sola para seguir negociando entre sí, toda vez que esta instancia no cuenta con  las capacidades para regular las políticas proteccionistas, como lo ha hecho el TLC, que ha permitido limitarlas al momento.

En un momento en el que Donald Trump realiza pruebas prototipo para construir un muro de seis metros de alto en la frontera de tres mil kilómetros con México, la cuarta ronda de negociaciones entre las tres naciones se ha entrampado, de manera tal que éstas van a reanudarse hasta la segunda quincena de noviembre.

Por el momento, Estados Unidos, en voz del representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer argumenta que: “No vemos que nuestros socios estén dispuestos a aceptar cambios que ofrezcan un nuevo equilibrio a este terrible déficit comercial”.

Al respecto, cabe destacar que el déficit comercial que Estados Unidos mantienen con México es de alrededor de 70 mil millones de dólares anuales, que le ha representado, dice, pérdida de empleos, quiebra masiva de empresas y caída de ingresos.

Sin embargo, tan sólo con China, Estados Unidos tiene un déficit anual cercano a los 300 mil millones de dólares al año, tema que se prefiere eludir.

A pesar de ello, Krugman expresa su creencia personal en que el TLCAN de América del Norte no va a terminar incluso cuando México y Canadá rechazaran de manera conjunta la cláusula estadounidense, por medio de la cual se revisaría cada quinquenio.

Krugman añadió que, por el momento, las renegociaciones no son lo más peligroso sino, en todo caso, la pésima relación diplomática que Estados Unidos tiene por ejemplo con Corea del Norte, hecho que en cualquier momento podría desatar una guerra nuclear en su parecer.

Reformas de desastre

Además dijo que otro de los hechos lamentables que mantiene a Estados Unidos con la boca abierta es la reciente reforma fiscal trumpista, que va a afectar necesariamente al resto de la economía de ese país; “porque aquí, como en el caso de la salud, donde se quedaron sin atención millones de personas, también podría sobrevenir una crisis de dimensiones incuantificadas”.

“Sobre todo me preocupa mucho el tema de la Reserva Federal, toda vez que no sabemos cuándo sobrevendría en su seno la próxima crisis económica pero al momento en Estados Unidos no sabemos cómo habrá de reaccionar Trump, quien antes destruyó ya el sistema de salud por despecho, y ahora podría hacerlo en materia de manufactura”.

Aun cuando el plan B de México y Canadá sea salirse del NAFTA y reordenar su comercio con la Organización Mundial del Comercio, de todas maneras tienen que cuidar que esa instancia mantenga una sólida estructura que no permita en sentido alguno el proteccionismo comercial que, así como están las cosas, sería altamente gravoso para ambas naciones en este momento, advirtió.

Pero si Estados Unidos rompe con NAFTA sería, con todos los antecedentes, la nación más aislada del planeta, indicó el maestro en ciencias económicas en Londres; al momento las negociaciones suspendidas este martes 17 de octubre se reiniciarán hasta el próximo 21 de noviembre en medio de ríspidos encuentros entre los tres países.

Tales hechos han generado un enorme nerviosismo en los mercados bursátiles, de manera tal que el dólar, que permanecía relativamente tranquilo en días pasados, ante una cotización de 18 pesos por unidad, pero que en este momento rompió ya esa barrera, al deslizarse más allá de los 19 pesos por divisa.

Krugman es consciente de que, fuera de las declaraciones de Trump y de sus insistentes señalamientos por salirse del NAFTA, una enorme cantidad de empresarios en Estados Unidos no estarían dispuestos a obedecerlo, toda vez que sus mercados dependen en gran medida de ese acuerdo comercial.

“De salirse, el hecho acarrearía una enorme cantidad de pérdidas, incluido el quiebre de empresas y el desempleo masivo”.

Otro de los argumentos es el de que México paga salarios sumamente bajos comparados con los empleos manufactureros de las otras dos naciones del norte del continente, a lo que Alfonso Navarrete Prida, presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CNSM) respondió que “los trabajadores mexicanos están mal preparados y son escasamente productivos”.

El economista Rogelio Ramírez de la O indicó que dentro del TLC, México cometió varias fallas para el caso de no tomar en cuenta las medidas que fueran capaces de impulsar a la industria, motor central en el impulso para niveles más altos de industrialización, salarios y desarrollo.

“El Tratado de Libre Comercio con América del Norte resultaba difícil sostenerse bajo las actuales condiciones salariales, y se complica con la amenaza del posible cierre de la frontera de tres mil kilómetros, más todo lo que ello conlleva”, dijo el especialista en México.

Pero sin duda que todo ello amenazará al de por sí desvaneciente clima de inversión en México pues por el momento, ya no se garantiza la seguridad pero tampoco el Estado de Derecho así como el crecimiento de la inversión, lamentó.

Finalmente, ante ese panorama, Juan Pablo Castañón, presidente del Comité Coordinador Empresarial (CCE) indicó que de acuerdo con las últimas versiones de renegociación del TLC ha hecho falta voluntad política  y la creatividad, ejes fundamentales cuando se acuerda un beneficio económico mutuo. México podría dejar de ser competitivo en la región”.

¿Y en Zacatecas cómo nos iría?