• El berrinche de Mónica Borrego

  • Mara Muñoz ¿al equipo de Ulises Mejía?

Por Norma Galarza F.

¿Chaquetea el monrealismo con el 2021? I.-  Con un fanatismo inusitado por el aplauso fácil, el día de ayer el ala monrealista de Morena tuvo su primer cónclave previo al arranque oficial del mandato de AMLO. Ricardo y David encabezaron la reunión que contó con la presencia explícita de  incondicionales y personajes favorecidos por el sagrado dedazo del clan de Fresnillo en el pasado proceso electoral.  Así,  con risas, vitores y la casi autoproclamación como los artífices del triunfo arrasador que tuvo Morena en el país, el clan dejó entre líneas las intenciones de empezar a fertilizar el terreno para que David Monreal resulte el ungido para el 2021.  Sin embargo, aunque quieran trasmitir la imagen de que son los favoritos en el corazón de AMLO para la gubernatura el próximo proceso electoral, -que en tiempos políticos está a la vuelta de la esquina-, deben saber que del plato a la boca se cae la sopa. Y es que, pese a que López Obrador dejó que hicieran y deshicieran a su antojo en los últimos dos procesos electorales, ya con el poder en las manos muchas cosas cambiarán. La confianza del Presidente Electo en los portadores de ese apellido no está intacta, entre otras cosas porque ellos han demostrado tener todas las taras que el de Macuspana tiene serias intenciones de combatir.

¿Chaquetea el monrealismo con el 2021? II.- El patrimonialismo del poder, la ambición desmedida, y la tendencia innata a la traición,  dicen, son rasgos con los que López Obrador no comulga y que reconoce en el grupo político de génesis fresnillense.  AMLO sabe que los Monreal no son depositarios de confianza. Además, dicen que está al tanto de que en Zacatecas el clan fue el causante de que se iniciaran las pugnas internas que en los últimos dos procesos electorales causaron severos daños a su proyecto. Basta echarse un clavado a la memoria para constatar que si algo comprometió el triunfo del Morena y los partidos que le hicieron segunda en el trío político que contendió este 2018, fue la necedad monrealista de repartir las candidaturas entre sus allegados, ignorando estatutos partidistas. Con ese antecedente es posible que a David Monreal le apliquen la amansada de su vida como se la aplicaron a Ricardo quien aspiraba a la Jefatura de Gobierno de la CDMX. Al tiempo.

El berrinche de Mónica Borrego.- Bueno y ya que hablamos de Morena, en los corredores de la Legislatura se comenta que la candidata que no fue completamente feliz con haber resultado reelecta fue Mónica Borrego. La diputada, acostumbrada a la buena vida y al dinero fácil regresó de campaña muy molesta luego de enterarse de la aprobación de la eliminación de las Herramientas Legislativas, votada por los diputados suplentes aprovechando la distracción electoral. Dicen que  Borrego Estrada, al enterarse de la noticia de que en sus próximos 3 años de mandato se reducirán sus ingresos considerablemente, puso el grito en el cielo. Ante ese panorama sin duda la eliminación de tan aberrante beneficio a los diputados,  servirá de filtro contra todos esos politiquillos que solo quieren acceder a la curul porque significa enriquecerse de manera fácil y rápida. Veremos.

Mara Muñoz, ¿al equipo de Ulises Mejía?.- Con beneplácito, se tomó el rumor de que  posiblemente la activista Mara Muñoz, se integre al equipo de Ulises Mejía. Pese a que no está confirmado que la ex titular del Centro de Justicia para las Mujeres del gobierno de Tello le haya dado el sí a Mejía Haro, de ser cierto, sería una opción muy atinada en la gestión del próximo alcalde de Morena en la capital.  Y es que un personaje como Muñoz Galván le impregnaría compromiso  y congruencia  al ayuntamiento en el área que le asignen, que podría ser en temas relacionados a la protección de los derechos de las mujeres. De ser así, se esperan buenas cosas para el municipio de Zacatecas ya que la activista logró conservar su reputación de incorruptible a su paso por el servicio público. Pinta bien el trienio del empresario de las alitas ¿no cree?