• La artista visual Alejandra Mora, evolucionó en el mundo del arte, en el pereció y en él vive. (1985-2017).
• Ejemplo y lección de vida.
• El fin último de una reflexión inexplorada

Por Susana D. Díaz Dueñas

La expresión ¡Cada vez falta menos!, “es una breve descripción de lo que se podrían topar en la exposición” nos advirtió Alejandra Mora, durante su exposición titulada “Carcinógenas” (Células experimentando con el puntillismo), la cual montó con gran animosidad previo a la navidad 2016 y puesta la esperanza en el año nuevo 2017, y continuar sus proyectos, sus estudios, la amistad, el amor. Con esta intuitiva frase, quizá la empresaria y creativa artista visual, se despidió a su manera, de las artes, de la vida, de la que partió en paz el pasado 17 de enero, aquejada por un tipo de cáncer: “Linfoma de Hodking”.

Su obra, montada en la Sala de la Bóveda I del Centro Cultural Ciudadela del Arte, el 5 de diciembre, la muestra es resultado del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Zacatecas 2015-2016 (PECDAZ), en la disciplina de Artes Visuales y en la categoría de Jóvenes Creadores, que se realiza a través del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) “Ramón López Velarde” y la Secretaría de Cultura.

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Descripción de la obra según ella misma

“En la naturaleza muchas veces encontramos, además de su belleza, algunos seres vivos que poseen características sorprendentes como el mimetismo, pero sin quererlo, algunos otros guardan un parecido asombroso con otros seres, como el caso de ciertas plantas cuyas flores se asemejan a animales como el mono, a calaveras e incluso a unos labios de mujer pintados de carmín. Esto también sucede en el mundo microscópico, en una célula o en un conjunto de células, que al observarlas -al menos en imágenes tomadas por expertos- nos llegan a remontar a otra cosa, incluso haciéndonos olvidar por momentos lo que estamos observando. Las células cancerígenas dejando de lado lo dañinas y mortales que llegan a ser, se pueden apreciar por sus formas y colores extraordinarios, creándose una paradoja entre belleza y letalidad. Mi intención es descontextualizar imágenes de dichas células, para dotarlas de un significado distinto, con el fin de contemplarlas, reinterpretarlas y en su caso transformar algo funesto en algo bello y tal vez –si se logra- dar una mirada desde otra perspectiva al tema del cáncer. A través de la experimentación con materiales alternativos a los que son utilizados comúnmente en la pintura y la gráfica, hice uso de cuentas de plástico de diversos colores y me enfoqué en la técnica del «Puntillismo», utilizada por primera vez en el siglo XIX que consiste en representar la vibración luminosa mediante la aplicación de puntos que, al ser vistos desde una cierta distancia, componen figuras y paisajes bien definidos. En los cuadros todos los colores son puros y nunca se mezclan unos con otros sino que es el ojo del espectador quien lo hace”. En general estoy satisfecha con los resultados, algunas piezas me gustan más que otras, por el interés que puede llegar a lograr. Tuve algunas complicaciones sobre todo por el tiempo que necesitan las obras para su elaboración. Considero que el material que utilicé aún da para mucho más y me gustaría seguir trabajando con él y poder lograr mejores cosas en un futuro. Es una experiencia que me gustaría vivir una y mil veces más, desde la realización del proyecto escrito hasta la preparación de la exposición final es un viaje realmente emocionante”.

La magia de la vida

De esas ocasiones, en la que sientes melancolía, esperando la quimera de la navidad y las expectaciones del año nuevo y en eso ¡zaz! conoces a una persona que de pronto ilumina tu vida: con sus ganas de crear, trabajar, continuar aprendiendo, y sobre todo vivir la vida; en lugar de comportarse quejosa y andar provocando lastima, y así, como por arte de magia tu desánimo se convierte en todo lo contrario; vivir plenamente y no permitir que nada ni nadie interrumpa tus aspiraciones, ideales, sueños, ni tan siquiera la muerte. Y reflexionando en la frase de Alejandra Mora ¡Cada vez falta menos! De ahí, hay que realizar nuestros anhelamos, lo que tenemos aplazado y no dejar nada para mañana. Luego de conocer la obra de esta gran artista visual, empresaria, mujer coqueta, sexy y glamorosa, ejemplo de vida para quienes la conocimos; el mes de diciembre transcurrió fugazmente entre fiestas (posadas), regalos, teniendo presente a la joven cuya vitalidad nos asombró a propios y extraños, la cual viajó de inmediato con su itinerante muestra a la Ciudad de Guadalajara pensando llevarla también a otros estados de la república el ya próximo año, y yo pensando en el reportaje que con la promesa de vernos en el mes de enero después de las vacaciones le hiciera.

La triste noticia

Cuando me enteré de la triste noticia por el Facebook, sentí desfallecer no podía ser, yo la había visto bien, animosa, contenta y tuve miedo y me pregunté y sí yo muriera tengo tantos proyectos, demasiados asuntos pendientes que he ido aplazando y pensé y el reportaje y la promesa de vernos en enero, vino la negación, “ella” tenía tantos planes, para su empresa, junto a su marido y sobre todo “sobrevivir”. Toda la fría y airosa tarde pensé acudo a la funeraria, no voy, si voy y armándome de valor fui por la noche al velatorio pensando en “la promesa”.

Su mejor amiga su madre

Lo primero que expresó su madre la Sra. María Guadalupe Morales durante la charla sostenida en el velatorio fue…“El cáncer no venció a Alejandra siempre le dio la batalla, solo físicamente perdió, tanta química afectó su cuerpo y ya no la resistió. Al final ella fue la vencedora hasta el último momento puesto que jamás se rindió y dejó un legado de lucha, ella tenía previsto en este mismo mes de enero titularse de la licenciatura en artes”.

Algo de su historia

Alejandra Sarahí Ramírez Mora, nació un primero de noviembre del año de 1985 en la ciudad de Zacatecas, sus Padres Andrés Ramírez Rodríguez y María Guadalupe Morales, de su primer nombre y sus apellidos formó su nombre artístico. Su madre recordó que de bebé era llorosa, de niña inquieta, curiosa, normal como toda chiquilla de su edad, aplicada en sus estudios, disciplinada y juguetona, en los juegos que se acostumbraban antes e igualmente traviesa. En una ocasión refirió, fuimos de visita a un rancho y curioseando vio una gallina echada, ella para ayudarle en el nacimiento de los pollitos fue por un palo y los quebró. De pequeña siempre fue muy sana. No le gustaban las matemáticas, dice su tío Jorge Morales, sufría con los quebrados pero con lo tenaz que era se los aprendió. De adolescente andaba en la onda del movimiento dark, esos que visten de negro, sin embargo, seguía estudiando, parte importante de su preparación fueron los colegios particulares, cursando la preparatoria, a la par fue catequista y organizaba las posadas para los niños, al recordar aquellos tiempos le causaba mucha alegría, puesto que después no fue muy religiosa. Tomó cursos de fotografía, estilismo, además de talleres de pintura, contaba con 2 carreras, 2 maestrías una en finanzas y otra en filosofía. Luego viajó a la Sorbona de París, tenía facilidad para aprender idiomas, le gustaban mucho; hablaba inglés, algo de italiano y alemán, se certificó en francés impartiendo clases en la Alianza Francesa de Zacatecas y constantemente reiteraba que cómo era posible que la gente en sus ratos libres no aprendiera idiomas”. Posteriormente se dedicó a la disciplina del teatro, participando en el Festival de Teatro de Calle, recuerdo el título de 2 obras “Ciudad capital” y “Todo de a dos”. Aproximadamente en al año 2009 le nació la inquietud por las artes, debido a su enfermedad dejó atrás el teatro en el 2010 y ya enferma busco refugio en la pintura. Cuando se dio apertura en la UAZ a la licenciatura en artes se inscribió, pagaba sus estudios con lo que percibía de salario en la Alianza francesa. Era muy amiguera, “con los grandotes sus amigos” se iba a las tocadas aquí y en ciudades como Monterrey, Guadalajara, Guanajuato, León, CDMX y conocer a los artistas de la música pop-metal-rock. Inmersa en las artes le encantaba viajar acudir a festivales, ferias del diseño llevando sus artesanías. La temporada de Día de muertos hasta navidad eran sus tiempos favoritos, por la convivencia en familia y las tradiciones mexicanas.

Su pasión por el teatro y un tablero de ajedrez

Inquieta como era y cursando la carrera de administración decidió incursionar en las artes específicamente en el mundo del teatro en varios grupos y en la Compañía la Ciénega Teatro con el director Iván Guardado, con quien llevó una larga amistad, conversamos esa misma noche a unos metros de la sala de velación y el expresar de él, “En el desarrollo de esta disciplina Alejandra conoció al amor de su vida Daniel Gibrán, surgió de inmediato química entre ellos, ya no se apartarían hasta que la muerte hoy solo físicamente los separo”. Agregó Iván, “Conocí a “Ale” hace más de 10 años en la primera encerrona que hicimos en el Encuentro Municipal de Teatro en el 2005, entró y se formó con un Grupo que se integró de Zacatecas. A partir de ahí la empecé a tratar, más tarde, trabajó con nosotros en una obra titulada “Ciudad capital” ella fue una de las protagonistas, se desarrolló en esta disciplina del 2005 al 2008 participando en el Grupo Camaleón de Efraín Martínez, luego regresó actuando en lo que fue el Programa Nacional de Teatro Escolar con la escenificación de la obra “Todo de a Dos”. En los años 2009 y 2010, Ale se da cuenta de que no es lo suyo el teatro y se va hacia lo visual y empieza a trabajar en lo que vendría hacer su arte. En el 2011 vuelvo a coincidir con ella en la licenciatura en artes, cursamos juntos la primera generación ella se fue directamente a lo visual mientras que yo al área escénica. De ahí, estar al tanto de todo el proceso de Ale: trabajar la plástica y de pronto se fue involucrando con este tipo de labor del puntillismo formando las figuras y ¡como fue creciendo en esta área! La vi como profesional en el negocios de venta con su marca Casten&Mora. fue creciendo demasiado. Visiblemente conmovido Iván dijo: duele mucho porque notabas todo el potencial que tenía Ale, crecer en Zacatecas y más allá.

Yo creo que si no se hubiera interpuesto el cáncer ella podría estar a nivel nacional e internacional representando a nuestro estado, desafortunadamente fue una batalla muy difícil. Ale tenía un buen de actriz, una formación actoral de 6 años que transmitió en su nuevo trabajo, se ve ese dramatismo en su obra que está expuesto aquí alrededor de su ataúd y en él, se distingue este discurso de las células cancerígenas en una forma muy artística y muy dramática. Esas explosiones que devela Ale en su trabajo y como juega con los colores es muy interesante. Como actriz era alguien muy accesible y muy directa esa era parte esencial de Alejandra que siempre te decía lo que estaba pensando, era muy honesta en su trabajo y con el de los demás; pero también era alguien que se dejaba guiar en las puestas en escena, escuchaba, asumía lo que tú le decías y lo plasmaba en el escenario.

Afortunadamente, se da cuenta que el teatro no lo era lo suyo, se le veía potencial como actriz y logró en el escenario cosas muy interesantes. Ale pasó por diferentes etapas de vestir era un poco darketa y durante el proceso de montaje ella llegaba con la actitud darketo vestida de negro y colores fluorescentes; muy atrayente verla desde que pisaba al escenario, tenía una personalidad muy impactante pero al momento de trabajar se despojaba de todo lo que traía cargando y de verdad era una virtud porque permitía que trabajarás con ella, se quitaba la careta que portaba y permitía trabajar. Coincidí con ella en la licenciatura de artes, al percibir como se esforzaba, observar el proceso de su enfermedad desde que se lo diagnosticarán y como en lugar de irse para abajo buscó involucrar toda esta enfermedad y llevarla a otro nivel, el artístico.

En sus obras habla del cáncer en sus primeras expresiones platicaba sobre los medicamentos admirado dice Iván a manera de anécdota: tengo una pieza muy clara que conocí de ella y que la felicité, “Un tablero de ajedrez”… las piezas eran los medicamentos, las inyecciones, era el juego del ajedrez contra el cáncer. Entonces en verdad Alejandra dio toda esta vuelta de tuerca de hacer algo de su enfermedad, que pudo ser algo muy triste, depresivo, que te podía tumbar, sin embargo, busco el lado positivo y artístico y logró sacar cosas muy interesantes y creo que su próximo proyecto era algo muy ambicioso y se quedó ahí entre paréntesis, pero reiteró, como amiga era alguien que se entregaba honestamente, te decía las cosas directas, era alguien que podía caerte mal porque te decía lo que pensaba, pero también era algo de admirarse no cualquiera es tan frontal, tan directo, tan abierto, yo me quedo con esa imagen: Alejandra muy honesta con su discurso, con su trato, con su trabajo escénico y plástico, lo que vemos en su obra era es algo que ella estaba sintiendo en ese momento y lo expresó y explotó, eso se agradece porque no era media tinta era alguien que se entregaba al cien, quedas impresionado con su trabajo y dedicación”.

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Carcinógenas o la potencia de la vida

“El cáncer comienza en una célula, en una micro célula que se expande como la obra de Alejandra Mora, su trabajo es un retorno a lo mínimo, a lo micro, a las cuentas de un rosario que nos abren las puertas para descubrir lo cósmico, universos que arden aparecen, como la vida fluye por todos lados. La potencia que mueve la obra de Mora, es preciso decirlo, es alegre, punto tras punto van formando explosiones de colores la magia de unir puntos. Deleuze considera que “Uno experimenta alegría cuando colma, cuando efectúa una de sus potencias”, y es que esta técnica es una de las potencias de la artista, hace años que viene explorándola y hoy con este trabajo nos demuestra que ha logrado un manejo no solo técnico sino artístico de la potencia.

Mora tiene la capacidad de ir conquistando pequeños trozos de color que acaban siendo formas complejas multicolores y esto provoca una alegría incomparable en el espectador, desata pasiones alegres, nos provoca una felicidad enorme ver los colores de la vida, su maravilla. Quiero pensar que también en ella provoca este maravillarse. De pronto, casi olvidamos que, paradójicamente, lo que se abstrae en sus cuadros en un elemento por demás nocivo: las células que producen el cáncer.

Un juego ya antiguo del arte que en el límite del horror es capaz de mostrar la belleza, parafraseando a Rilke. La enfermedad puede verse entonces como un detonador del pensamiento, de la creación. Otra vez recuerdo a DeLeuze ese hombre que aquejado por tuberculosis en su juventud escribió una de las obras más relevantes para el Siglo XX: “La enfermedad agudiza una especie de visión de la vida o del sentido de la vida.

Cuando digo visión de la vida, y vida es… verdaderamente cuando digo ver la vida… pero es verse atravesado por ella. La enfermedad agudiza, da una visión de la vida, la vida en toda su potencia, en toda su belleza. Lo que nos revela la enfermedad no es una potencia triste, no es el ánimo de convertirse en un sujeto odioso y odiante, amargado o decadente. Muy por el contrario la enfermedad nos permite sentir como la vida nos atraviesa, cómo crece, cómo a pesar de ser nociva, a pesar de la debilidad que cada tanto puede provocarnos, es en sí misma bella y es preciso aprovecharla para ser más libres, más fuertes.

Esta es la lección de fuerza y color que Mora nos regala con su obra, cada vez más fuerte, cada vez más compleja, más bella. El arte, su arte libera una potencia de la vida: el retorno a lo mínimo para descubrir lo abierto, los puntos coloridos de las carcinógenas”. Texto de -Juanita López-. (Seudónimo).

Obra vida y la enfermedad desde el punto de vista de un criminólogo

El criminólogo de profesión José Manuel Zúñiga amigo de Alejandra, ahí ´presente con su grupo de amigos en el funeral, opinó: su obra “Son miradas microscópicas a la evolución de distintos tipos de cáncer, la evolución desde las células, algunas carcinomas de distintos tipos está en cada una de sus cuadros, es distinta en metodología porque va retratando efectivamente como pueden ir evolucionando esos carcinomas, esos cánceres distintos, muestra de lo que estaba viviendo en la última etapa de su vida. También está la evolución en cuanto a las quimioterapias algunos de los cuadros muestran esa involución que se da con las quimioterapias, como se va a quemando ese carcinoma y como va mutando un carcinoma por ejemplo en un seno, a un carcinoma estomacal, o de médula en distintas partes del cuerpo. De ahí que la mirada de Alejandra fue en cuanto a visiones microscópicas y plasmarlas de la forma más real posible esas carcinomas, sin que fuera una forma grotesca o violenta de dar a conocer qué pasa en los cuerpos, qué pasa cuando alguien tiene ese dolor, esa degeneración y sobre todo la forma en hacerlo más humano, en su última etapa se aboca prácticamente a eso. No sé, si ella pensó que esa era su última obra, creo que no.

Era la visión supongo que tenia de dar a conocer la evolución de distintas formas que se pueden tomar dentro del cuerpo y que nosotros no tenemos la provisión, la visión directa de cómo pueden ir evolucionando. Nosotros como humanos también evolucionamos con ese tipo de enfermedades. La conocí más o menos a los 16 años con muchos amigos, amigas en común entre artistas, criminólogos, licenciados, letras, gente de ingeniería, un mar de gente que la conoce sobe todo por sus visiones y el temperamento tan alegre que ante todas las circunstancias invariablemente tenía una cara alegre, siempre nos daba un ratito de alegría prácticamente la conocí siendo una niña todavía no terminaba la preparatoria y se formó una amistad bastante duradera, un estar en contacto mediante el arte, en un tipo de red en Facebook .

Sumamente alegre no se dejaba nada, sí tenía que hablar algo lo hablaba directamente, nunca fue violenta buscaba la forma de cómo hacerse entender por medio de distintas formas, lenguajes, incluso su mismo temperamento calmaba mucho a las personas, sumamente amable, alegre, tranquila a pesar de todo lo que ella estaba sufriendo siempre mostraba una sonrisa, y ella, dejó el mensaje de “tener cuidado”. La enfermedad desde el punto de vista de la criminología: en lo personal ver la evolución de ese tipo de enfermedades, en cuanto a mi carrera, si tiene mucho el observar una forma de análisis muy crítico, muy directo y profundo, yo como maestro criminólogo sí puedo llevar un tanto ese mensaje que ella quería dar y transmitirlo.

Bioquímicamente es una cosa muy terrible, las hormonas influyen en el carácter, en cómo nosotros evolucionamos, en cómo nos mostramos ante los demás, como simplemente un calor, un dolor nos puede transformar en un monstruo, nos puede convertir en una persona a veces más sensata. Las personas que padecen cáncer yo he conocido bastantes: son personas más amables en la generalidad, pero desde el problema criminológico hay estudios que dicen que los cánceres surgen por problemas muy profundos con uno mismo, por cosas que uno no resuelve con uno mismo.

Bioquímicamente son hormonas en pleno desarrollo y muchas veces esas hormonas nos hacen ser violentos con nosotros mismos. Criminológicamente hablando del estudio, del comportamiento social y la personalidad, influye muy profundo el carácter en la conducta, sí una persona sabe que tiene cáncer o un estado avanzado de un carcinoma su comportamiento cambia completamente con el conocimiento del morir, de qué puede pasar o de que existe un futuro próximo de la muerte y da la vuelta completamente el carácter de las personas y se da una visión más profunda, más humana de considerables asuntos: problemas sociales, políticos artísticos, de relaciones familiares o simples “problemas humanos” como todo.

Entonces los carcinomas como tal si nos vuelven tanto más humanos, más vivenciales, más profundos en cuanto al trato hacia los demás. Es lo que Alejandra hacia tenía un trato más profundo, más alegre, simpático en buscar la forma en que la gente no sintiera el dolor, pero explicar dentro de su arte que era lo que estaba realmente pasando con ella”.

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Una historia de amor

Posterior a unos días de duelo obligado, nos entrevistamos, con quien la buena suerte le destinó a Alejandra como marido y compañero para compartir en pocos pero intensos años su vida, su arte y su partida: Daniel Gibrán González Castañeda, quien fiel a su promesa, permaneció a su lado “hasta que la muerte los separe”. Él, actualmente regresó a estudiar el doctorado en Ciencias de la Ingeniería y ya un poco más tranquilo expresó: mi relación con Alejandra comenzó en el año 2008, ella acababa de llegar de Francia de hacer una estancia como parte de sus estudios y en ese tiempo yo me dedicaba un poco al teatro, también estaba involucrada en ello, por lo que coincidimos por un amigo de ella, en la misma obra la cual nos tocaba actuar como pareja y eso nos llevó a pasar mucho tiempo juntos y a conocernos un poquito más durante el transcurso de la obra salíamos éramos amigos.

La preparación actoral nos fue ligando día a día después de ciertas presentaciones teatrales se fue dando una relación más cercana poco a poco la fuimos intensificando hasta el punto en que decidimos salir, intentarlo como novios, la peculiaridad con Alejandra es que siempre era todo muy intenso desde nuestro primer día como novios y a un mes conocí a toda su familia.

Y así nos llevamos el noviazgo cortando y regresando muy enamorados. La última vez que terminamos fue mi culpa pero a mí me pegó muy duro digamos que fue una época tortuosa era más joven me la pasaba con mis amigos tomando y así hasta que un amigo me dijo “sabes que si no te quedas con ella te vas arrepentir toda tu vida”; desde ese momento intente regresar con ella como a los 4 meses le propuse matrimonio le dije sabes lo mejor es estar juntos y todo transcurrió muy rápido en julio del 2013 le pedí matrimonio, en octubre contrajimos matrimonio por lo civil y en diciembre nos casamos por la iglesia prometiéndonos estar siempre juntos.

Tenía como su estándar quería algo extrovertido no tan tradicional para la boda y decoró muy al estilo francés del Mouline rouge, bohemia y arte. Como para enero del 2014 ya teníamos nuestro hogar y los dos como estudiantes no teníamos mucho dinero y decidimos empezar un negocio; primero comenzamos con gastronomía en canapés, para graduaciones, fiestas etc., nos iba bien pero nos consumía mucho tiempo entonces, dijimos que necesitábamos hacer algo en lo que tuviéramos lugar para nuestros estudios, viajar y estar el mayor tiempo juntos eso constantemente fue, hiciéramos lo que hiciéramos siempre estábamos enfocados y permitirnos estar el mayor tiempo juntos y siempre lo logramos, muy acoplados”.

Casten&Mora

En el año 20124 al decidir emprender otro negocio ella conoció la técnica del puntillismo, ir armando figuras con cuentas de plástico, el negocio consistía en fabricar figuritas: dijes, collares, llaveros, relojes, sombreros, macetas, cachuchas accesorios, muy a su estilo y con esta técnica. Con ello pretendíamos mantenernos mientras encontrábamos algo estable de lo cual nos pudiéramos mantener.

Afortunadamente nos fue muy bien, demasiado bien en este negocio, no teníamos nada de qué quejarnos y nos daba suficiente tiempo a ambos para dedicarnos a la escuela, a nosotros y la empresa. Alejandra procuraba en sus diseños las, tradiciones mexicanas, promovíamos además, que se consumieran productos mexicanos, artículos hechos por manos mexicanas: adornos de navidad, regalos para fechas especiales Día de Muertos, del Amor y la amistad etc. Con La empresa Casten & Mora viajamos a Festivales y Ferias del diseño por varios estados como Aguascalientes Guanajuato, Guadalajara, CDMX, León, y en Zacatecas.

Y ya como empresarios obtuvimos en el 2015 el segundo lugar en el Segundo Concurso de Jóvenes Emprendedores que organizó el Instituto del Emprendedor de la Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo municipal.

Logramos más premios algunos de financiamiento y otros reconocimientos meramente, sin embargo, sinceramente y lo que más gusto nos daba era que lo que hacíamos era muy aceptado, creo que no había, hay mayor gratificación que alguien te diga que padre lo que hacen y bueno nos dio muchas cosas más, ella aplicó la técnica para la obra plástica de Alejandra Mora, además de nuestra marca. Casten&Mora. Reconoció, que “Ale era la creativa, la artista”

El cáncer… Linfoma de hodking

Realmente ella estaba enferma desde el año 2010 dice Gibrán: “yo me casé con ella con plena conciencia del padecimiento, ya antes cuando éramos novios la acompañe en sus tratamientos y algunas quimioterapias; nos casamos, fuimos a una luna de miel muy cortita, regresamos y como estuvo ausente de su tratamiento regresó un poco enferma, estuvo un tiempo en tratamiento intensivo yo estuve totalmente a su lado.

El cáncer que sufría tenía un 80 % de que fuera curable; pero entre todo eso hay varios factores que intervienen desafortunadamente ella estuvo entre el 20 % que no. Realmente jamás tuvo un tiempo en el que dijera o dijera , si ella dejaba el tratamiento, su enfermedad se presentaba de inmediato, entonces permanentemente tenía que estar en constante tratamiento, aun así durante toda su enfermedad estudió y sacó su licenciatura en artes, ya tenía otra carrera en administración, dos maestrías y enferma sacó esa licenciatura y todo lo que ha hecho como Alejandra Mora artista y diseñadora.

Las exposiciones que ha tenido numerosas colectivas e individuales. Siempre tuvo muy buena aceptación como artista. El carácter era fuertísimo muy alegre y siempre con la idea de salir adelante. Aun así enferma ella a las 5 de la mañana ya estaba trabajando, diseñando se acostaba a las 11 de la noche siempre y cuando su enfermedad se lo permitiera, era muy explosiva pero no en mala onda simplemente le molestaba cuando algo no le parecía justo, una persona muy honesta con grandes valores, en general yo no tendría nada de qué quejarme de lo que fue Alejandra, no fue difícil manejar su carácter en ningún aspecto.

Ale cocinaba delicioso infinidad de comidas típicas, aunque su padecimiento en ocasiones no se lo permitía como estar cerca del fuego o algún lugar muy caliente. Trabajaba mucho pero le encantaba divertirse, reunirse con sus amigos, no de andar en antros ni bailar porque no sabíamos muy bien pero si reunirnos muchísimo con amistades. Si no estábamos en la casa con amigos íbamos a otro sitio; aparte de convivir solos generalmente los domingos escogíamos un rato para ver una película ella y yo y estar comiendo chucherías.

Así era nuestro matrimonio viajábamos a diversos lugares por cuestiones de la marca ir a vender a diferentes bazares con mucha aceptación; sin ser presuntuosos creo a la gente le gustaba lo que hacíamos y sé que la mayor parte de eso se debía al talento de Alejandra yo era en cierta forma la mano de obra, yo sabía cómo resolver los problemas del negocio y cuestiones así, pero ella era la de la creatividad, hacíamos un excelente equipo y llegamos a un punto en el que ya no nos dábamos abasto ella en diseño y yo en manufactura y producción estábamos pensando en escalar y contratar personal, pero pues con los problemas de la muerte no sé cómo lo voy a manejar pero tengo que salir adelante con su ejemplo.

Ella se refería a su mamá como su mejor amiga, su madre permanentemente estuvo con ella, al laboratorio, a una quimio, viajar algún lugar por su enfermedad la acompañaba, siempre andaba con ella a donde se necesitara. Con su papá tenía una relación muy buena en el carácter se parecían algo, casi siempre chocaban pero tenían buena relación, con su hermano con quien tuvo una época difícil como todos los hermanos conforme fue creciendo e igual maduraron los dos, maduramos todos. Cuando ella estaba internada, nos turnábamos su papá, su mamá y yo.

Ella no quería que me ausentara de la escuela esa fue la etapa más difícil de nuestro matrimonio cuando yo entre al doctorado porque fue la única vez o el único tiempo que no se cumplió “estar el mayor tiempo posible juntos”. Fue en algo que ella me apoyo mucho la decisión la que tomamos los dos.

Ella siempre miraba hacia adelante a pesar de que sabíamos que íbamos a separarnos desafortunadamente ella no estará conmigo voy a la mitad de los estudios y por ella saldré adelante. Por cuestiones de su enfermedad ya no impartió francés, tenía una facilidad para aprender idiomas impresionante, estudió italiano, alemán aprender idiomas para ella era fácil en 6 meses ya lo hablaba, no lo dominaba pero si podía comunicarse no aprendió más por los tiempos de su mal”.

Navidad y año nuevo

En cuestión de su enfermedad ella siempre trató de ser muy fuerte, explicó su esposo: me dijo que la iba a vencer, que jamás se iba a dar por rendida y que iba estar bien, “Estoy enferma lo acepto totalmente tengo linfoma, tengo estos problemas pero no quiero dar el estereotipo de una persona enferma no quiero ir por la calle y que comenten mira ella tiene esto”, siempre trató de evitarlo, jamás utilizó su enfermedad como excusa para no hacer algo, al menos que físicamente no lo pudiera hacer pero si tenía que hacer un trabajo para su escuela lo hacía muchas veces tuve que llevar sus trabajos entregarlos, en su última exposición le ayude en cuestiones, más físicas por efectos de las quimioterapias, no se quejaba de que hay no me voy a levantar, un me siento mal, jamás.

Se levantaba después de quimios obviamente 3 ó 4 días reposaba, pero continuaba trabajando un poquito menos intensos esos días y tomando sus medicamentos siempre fue así. La fortuna es que antes de que yo entrara al doctorado trabajamos unidos: nuestra casa era hogar, oficina, taller para estar el mayor tiempo posible juntos. Creo que jamás nos dijeron se va a curar al 100% lo de ella fue más… pues vamos intentarle, vamos a seguirle, si nos dieron muchas esperanzas sin embargo, conforme fue avanzando, como fueron transcurriendo los años le decían vamos enviarte a este lugar, acá te pueden hacer otra cosa e iba si se le podía hacer se le hacían; regresa fue muy difícil tanto para ella como para nosotros ver que estaba postrada; como esposo era muy difícil, ver lo que sufría en sus tratamientos, el dolor que le provocaban y no poder hace nada únicamente, acompañarla y estar ahí con ella por más que quisiéramos aminorar lo que ella padecía, no podíamos era muy penoso para su mamá igualmente para amigos y familiares.

Conforme pasaron los años fue más difícil darse cuenta y hacerse a la idea de que no se iba a curar tal vez eso fue algo que su mamá aceptó, yo no lo quise aceptar, hasta hace pocos meses que fue cuando ella más grave se puso y ya no pudo caminar estaba muy débil su cuerpo y empezó a tener complicaciones en pulmones, riñones y ya era muy delicado que saliera del hospital.

Fue hasta en noviembre del año pasado que empecé a aceptar que tal vez no se pudiera curar sin pensar en que pudiera fallecer, solo tal vez no se va aliviar y vivir con eso no sé cuánto tiempo, cuánto vaya a durar, qué vaya a pasar. No se desde cuando lo pudo haber aceptado más o menos en el mes de noviembre lo empezamos a platicar de que podría pasar si ella no se curara y eso que le mencionaba de querer pasar nuestro mayor tiempo juntos; ella y yo dijimos lo que mejor podíamos hacer era disfrutar la vida. Trató de ser muy fuerte ella siempre dijo que iba a vencer que jamás se iba a dar por derrotada y que iba a estar bien.

Decía estoy enferma lo acepto tengo estos problemas sabes que si no me curó yo no quisiera estar aquí, no quiero mantenerme artificialmente no quiero estar postrada en una cama, quiero seguir viajando lo que más nos gustaba viajar, conocer otros lugares y si no puedo hacerlo voy a interrumpir mis tratamientos hasta donde aguante, eso jamás sucedió.

Desafortunadamente el ultimo tratamiento que tuvo con esperanzas de que todavía la pudiera sobrellevar o mantenerla en condiciones de llevar una vida normal, fue que la que la debilitó tanto que ya no se repuso. Al principio los dos nos negábamos a los hijos porque estábamos estudiando y que era una responsabilidad muy grande educarlos y difícil para lo cual no estábamos listos.

A mediados del año pasado nuestra respuesta a la pregunta si queramos tener hijos era “no” pero como igual que ya convivíamos con amigos que ya tenían hijos empezó a surgir como una espinita de que sería con tener un hijo, entonces empezamos a plantear la posibilidad de que si ella se curaba, sí todo estaba bien lo podíamos intentar todo era una posibilidad tal vez era presión social pero a lo mejor estábamos cediendo a tener hijos pero jamás fue un hecho, jamás lo planteamos así.

A mediados de octubre a principios de enero a pesar del frio que no le gustaba y para navidad el consuelo que me queda es que la casa estaba adornada como a ella le gustaba porque anteriormente no habíamos podido por cuestiones de tiempo, económicas y este diciembre pusimos lucecitas inflables conmemorativos de la navidad un árbol dentro, fuera no éramos muy religiosos siempre era como dejarte llevar por el sentimiento de la época, lo que te transmite la época.

Afortunadamente lo que fue la noche buena, la pudo pasar en casa tranquila la cena de navidad con sus papas y familiares normal, tratamos de cocinar entre todos; ella hizo un puré de papa que se acostumbra en Francia, su mamá otros platillos, adornamos la mesa muy bonita paso una navidad muy buen estaba muy contenta ese día después de navidad tuvo una quimioterapia el 26, no recuerdo si se la cancelaron porque tenía gripa.

Pensábamos hacer una vacaciones, como tours por la república era muy buena para planificar viajes visitábamos 4 ó 5 estados, buscábamos pueblos mágicos o sitios desconocidos y turísticos tradicionales. Teníamos planeado no las pudimos llevar por cuestiones de su tratamiento pasar año nuevo en Sayulita playa de Nayarit, regresar a su tratamiento de quimioterapia, aunado a que mi papá también se enfermó gravemente y ella enfermó de gripa y se le podía complicar.

A principios de enero recibió su quimioterapia y reposó, se sintió con ánimo y dijimos pues vamos a Monterrey a una exposición y de ahí pasamos a un lugar que se llama Monte Real sitio para esquiar visitamos unos amigos en Saltillo luego a unas termas que están cerca, un tour rápido como de 3 días, miles de kilómetros recorrimos; hasta ese momento se veía bien aunque estaba muy débil, no podía hacer todas las actividades que planeaba en ocasiones las teníamos que interrumpir pero digamos que todavía no era como para esperarse el desenlace, siete días transcurrieron del año nuevo.

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Entre la espada y la pared

Nosotros regresamos el día 8 de enero estuvo bien, yo regrese a la escuela y como 3 días más tarde se empezó a sentir mal, tuvo problemas de respiración etc. etc. decía me siento muy mal el primer día se negó rotundamente ir al hospital porque sabía que la iban internar cosa que odiaba totalmente desde ese día que la llevamos, en urgencias fue bajando poco a poco ya no se pudo recuperar sus defensas bajaban y bajaban le ponían el medicamento para que subieran, le ponían sangre, plaquetas todo lo que se pudiera hacer ya no era para su enfermedad sino para que sobreviviera a la crisis que la estaba debilitando, en esos momentos su hemoglobina baja las plaquetas, muy bajas no le podían intervenir nada porque tenía el riesgo de sufrir un derrame interno hasta sus últimos días estuvo consciente, no dormía de las mismas molestias que tenía sinceramente son los peores días que ella pasó, cosas terribles esos tres días de agonía sus ojos terriblemente hinchados, sin dormir, no podía comer y simplemente ya no se recuperó no era tratar de salvarla del cáncer sino de cualquiera otra cosa pero su cuerpo ya no respondió los efectos de todos los tratamientos que recibió le causaron daños irremediables.

Sí, fue muy sorpresivo nadie pensó que fuera a acontecer, muy repentino a pesar de que se había platicado incluso mientras estuvo los últimos días enferma todavía asegurábamos, bueno ella pasó por crisis similares es cuestión de que se recupere de que suba la hemoglobina, plaquetas y nos regresamos a la casa; nunca esperamos que en tres días se fuera totalmente para abajo.

El hematólogo que le correspondía que la atendiera, los últimos 3 años fue de probar este esquema, este otro la enfermedad siempre estuvo presente y decía estoy esperanzado en este nuevo esquema.

Los últimos tres días a su hospitalización, ahí si ya nos empezaron a llamar los doctores para decirnos ahora si está muy difícil la situación, tienen que empezar a pensar en la posibilidad de que esto suceda y las decisiones que eso conlleva, tal vez la podemos mantener viva entubando y pues ustedes tienen que tomar esas disposiciones que si se necesita practicarle de emergencia una cirugía de alto riesgo ustedes deben autorizar a conciencia, cualquier cirugía puede causarle un derrame que la lleve a la muerte “entre la espada y la pared” nadie sabía que decisión tomar creo que no tuvimos esa oportunidad de tomar la decisión aparte de que ella nos dijo que sus últimos momentos quería vivirlos lo más decente posible, obviamente no quería fallecer en el hospital, pero llegó un punto en que no la podíamos mover; yo con todas las fuerzas de mi corazón, quería llevármela a la casa y estuviera más tranquila que pasara su últimas hora descansando pero me arriesgaba de que al cruzar el umbral de la puerta o en el coche aconteciera.

“Hasta el final”

Ya no hubo nada de cirugías simplemente la sedaron para que pudiera morir, observamos acongojados que sus signos iban bajando lentamente ya fuera despierta o sedada preferimos que estuviera sedada para que tranquila descansara hasta que sus signos bajaron hasta cero y así fue. Respecto de sus decisiones siempre fue tratando de respetar lo que ella prefería a pesar de todo estaba consciente y ella tomaba las decisiones. Entre su mamá y yo planificábamos que podíamos hacer si ella no podía tomar las decisiones.

Fue estar con ella nos intercambiábamos muy poco descansamos, y regresar los últimos días tratamos de estar a su lado; su hermano, su papá su mamá y yo, su hermano está estudiando un doctorado en Londres desde que ingresó al hospital y diagnosticaron que la situación estaba muy difícil, éste viajó a Zacatecas, ya se sentía esa sensación de que eran sus últimos momentos, de los cuales ella estaba consciente: comentó“estos pueden ser mis últimos momentos”, con todos conversó, nos expuso cosas, nos contó cómo se sentía, por parejas, por separado, además de platicarnos y decirnos que esperaba si llegaba a suceder, dejó entrever que prefería la cremación y muy consciente respeto a la decisión que tomaran sus papás en relación a las honras fúnebres, misa y lo que conlleva un funeral.

No teníamos planeado ni contemplado nada respecto a nuestras vidas separadas, por el contrario siempre juntas, unidos, nunca planeamos estar separados. Solamente algunas de sus cosas personales señaló que preferiría que se hicieran algo que ella; siempre le gustaba andar bien vestida era imperdonable que alguien no lo hiciera. Me llamaba la atención si no combinaba mi ropa.

Muy productiva hizo más cosas enferma que yo mismo. Estoy tranquilo por no verla sufrir y ya está descansando nuestra canción la que nos gustaba porque nos recordaba lo que fue nuestro inició de novios: “Hasta el final”.

Talento, creatividad contra las adversidades.

Decidió combinar peluca de cabello rosa y botas del mismo color, disfrutó la naturaleza y la fauna, artista contemporánea gozó al máximo la música, teatro, cine, familiares y amistades para culminar en el arte hasta el último aliento.

Aprovechar lo que tenemos sean las circunstancias que nos toque en suerte vivir

“En general estoy satisfecha con los resultados, algunas piezas me gustan más que otras, por el interés que puede llegar a lograr. Tuve algunas complicaciones sobre todo por el tiempo que necesitan las obras para su elaboración. Considero que el material que utilicé aún da para mucho más y me gustaría seguir trabajando con él y poder lograr mejores cosas en un futuro. Es una experiencia que me gustaría vivir una y mil veces más, desde la realización del proyecto escrito hasta la preparación de la exposición final, es un viaje realmente emocionante”, decía Alejandra Mora.