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Por Norma Galarza Flores/La Cueva del Lobo

(Fotos     de  Ángel Higuera)

Profunda, intensa, comprometida,  la obra de Sonia Félix Cherit, suele tocar las fibras más sensibles del ser humano, Alfa- Virginis, no es la excepción.  Los elementos que conforman el universo, aire, tierra, agua y fuego,  el origen , la mujer vista como la fuente de donde brotan caudalosamente ríos de sensualidad, de vida, pero también de sufrimiento de violencia de injusticia.

El trabajo de Félix Chérit, es esa voz constante que se eleva ante la muerte y el abuso hacia mujeres, no solo por el género masculino sino por el mismo género femenino, no solo de mexicanas sino también  las mujeres del resto del mundo. En esta obra se experimenta con todos los sentidos, exuda voluptuosidad, lucha, pasión, además de un profundo dolor con olor a sangre, a muerte, a impunidad.

Alfa Virginis,  la obra más reciente de Sonia Felix, inspirada en la constelación de virgo, a la cual pertenece la artista, quien al investigar sobre el tema se entera que es justo en ésta, donde existe una estrella más grande que el sol que son dos estrellas en una, plasmadas en el mural que da nombre a toda la exposición. Los materiales, las texturas y relieves que componen el trabajo de Félix Cherit, son  el mosaico romano de corte a mano característico de la artista, el corte de cristal y las incrustaciones de mármol intervenidas con pigmentos de oro y plata. En la obra de Sonia se percibe la dualidad que representa a la diosa cuasi humana entre el bien y el mal, la diosa prehistórica con piernas toscas y enormes fuera de lo común, que simbolizan la fuerza. La Cerebrus Virginis símbolo de la mujer pensante, como no suele ser vista y que sin embargo Sonia Félix  representa en  una mujer sexuada, pero fuerte, con un cerebro proporcionalmente más grande que el tamaño de su cuerpo.

 

La protesta es sin duda una de las características principales de la obra de Félix Cherit, el espíritu combativo de la artista, la manifestación contra la violencia de género aquí representada por una escultura que se titula “La Echada”, un homenaje a todas esas mujeres asesinadas, tiradas en cualquier zanja, humilladas, denigradas, deshumanizadas,  una imagen que duele, cruda y real. El desdoblamiento constante de la obra de Sonia Félix que no sólo  representa lo doloroso de la violencia, del desamor, de la infidelidad, sino también lo bello, la alegría, la vida, a la mujer dominando al mundo.

Una parte central de esta muestra es la instalación, “El Pan de Cada Día” es una representación irónica de la “gran familia mexicana” cuyo banquete vaginal, encarna a las mujeres no desde un punto de vista erótico sino como un testimonio de la violencia que se vive todos los días incluso en el seno familiar, el hecho de que aproximadamente 5 mujeres son asesinadas cada día,  por cuestiones de género, es alarmante. Esta instalación no solo representa al feminicidio también  la violencia física y psicológica contra ellas, el acoso no sólo del hombre sino también el que se efectúa por otras mujeres, la infidelidad de pareja que suele llegar a la violencia.

El sufrimiento como una constante de la mujer no sólo por factores externos sino también por factores de su misma naturaleza.  La mesa que representa a “la gran familia mexicana” y que suele incluir un televisor representa una visión de cómo las familias, centradas a la mesa se han acostumbrado a ser testigos de la violencia incluso en las noticias, como algo cotidiano y permisible, a la única hora donde se puede convivir con los consanguíneos. Por último “La Enraizada” es una representación de la mujer incapaz de cerrar los ciclos que le provocan daño, de quedarse en las relaciones destructivas, la que no sabe decir adiós y volver a comenzar.

Una característica fundamental de la obra de Sonia Félix, es que te provoca una constelación de sentimientos que van desde la rabia y la impotencia hasta la alegría y la esperanza. El disfrute sensorial involucra los sentidos más importantes por los colores, el orgullo de la tierra colorada zacatecana, las texturas. Para Sonia Félix el arte es un mecanismo a través del cual se pueden mover conciencias.

Una muestra muy recomendable que se exhibe en el Teatro Fernando Calderón del centro histórico de Zacatecas.